

En enero de 2026, el proveedor global de índices MSCI finalizó su revisión integral sobre compañías de tesorería de activos digitales (DATCOs) y tomó una decisión clave que impactó los mercados financieros: mantener la elegibilidad de las empresas con gran peso en bitcoin para estar incluidas en sus principales índices globales. Este giro marcó un punto crítico en la integración de empresas enfocadas en criptomonedas dentro de los referentes tradicionales de renta variable. Durante meses, inversores institucionales y gestores de fondos enfrentaron gran incertidumbre acerca de si compañías como Strategy Inc., que utilizan criptomonedas como principal activo de tesorería, serían excluidas de los principales índices globales seguidos como el MSCI All Country World Index y el Emerging Markets Index.
La decisión va más allá de un aspecto técnico: valida la legitimidad operativa de las empresas basadas en estrategias de activos digitales. Strategy Inc. y otras compañías similares defendieron de forma contundente ante el Comité de Índices de Renta Variable de MSCI que funcionan como empresas operativas, no como vehículos de inversión pasiva. Esta diferencia es determinante para aplicar los criterios de inclusión de empresas con bitcoin en los índices MSCI. Las acciones de Strategy en enero de 2026 reflejaron esta convicción, ya que la empresa emitió acciones ordinarias adicionales para adquirir 1 287 bitcoin y mantuvo una reserva de efectivo de 2 250 millones de dólares estadounidenses, mostrando confianza en su permanencia en los índices. Esta reversión elimina lo que los analistas consideraban un riesgo técnico relevante a corto plazo para las acciones que sirven como proxies de bitcoin, despejando una incertidumbre significativa que afectó a las empresas centradas en criptomonedas durante 2025.
La nueva visión de MSCI sobre la clasificación de compañías de tesorería de activos digitales marca un antes y un después en la integración del mercado de criptomonedas con la infraestructura financiera tradicional. La clave está en el método de clasificación: MSCI reconoce ahora a las DATCOs como empresas operativas dedicadas a actividades empresariales, en lugar de fondos de inversión pasiva. Este cambio conceptual influye profundamente en el tratamiento de las empresas de criptomonedas en los índices bursátiles y determina directamente la elegibilidad en el entorno de la inversión institucional.
Cuando Strategy Inc. presentó su postura formal a MSCI, destacó que sus operaciones van más allá de la mera acumulación de bitcoin. La empresa gestiona plataformas de software y de inteligencia artificial junto a sus activos digitales, aplica prácticas financieras estructuradas como pagos de dividendos (con dividendos preferentes Serie A del 11 %), y genera ingresos en múltiples líneas de negocio. Esta complejidad operativa diferencia a las DATCOs de los trusts de inversión en criptomonedas y de entidades de tenencia pasiva. La reserva de efectivo de 2 250 millones de dólares estadounidenses, reservada expresamente para cupones de dividendos preferentes, evidencia una gestión de tesorería avanzada acorde con la práctica corporativa tradicional. Los inversores institucionales que analizan la estrategia de índices MSCI para empresas con fuerte presencia en bitcoin deben entender esta distinción operativa, ya que es la base para la inclusión en los índices de referencia globales que abarcan todos los sectores y modelos de negocio.
La clasificación como empresa operativa tiene efectos reales en la toma de decisiones de los inversores institucionales. Los gestores de fondos índice, que replican los índices MSCI mediante estrategias pasivas, deben ahora tratar a las compañías poseedoras de criptomonedas como componentes estándar de los índices, dejando atrás los casos excepcionales que requerían tratamiento especial. Este cambio repercute en los algoritmos de composición de índices, los modelos de asignación de activos y las estrategias de construcción de carteras institucionales. Para los asesores financieros que guían a clientes de alto patrimonio e inversores institucionales, el reconocimiento de las DATCOs como empresas operativas elegibles para índices refuerza la confianza al recomendar exposición a criptomonedas a través de productos tradicionales de índices bursátiles, sin necesidad de vehículos alternativos de inversión. El marco operativo confirma la viabilidad a largo plazo de los modelos corporativos de tesorería en criptomonedas e integra estos modelos en la infraestructura principal del mercado de renta variable.
El método de MSCI para los activos digitales y su metodología de índices se apoya en un criterio cuantitativo que generó gran inquietud en el mercado antes de la decisión de enero de 2026. El proveedor planteó una regla de umbral del 50 %: las empresas cuyos activos digitales superasen el 50 % del total podrían quedar excluidas de los principales índices invertibles a partir de 2026. Este criterio, aunque aparentemente simple, tenía importantes consecuencias en las decisiones financieras corporativas, ya que penalizaba a las compañías que seguían estrategias agresivas de tesorería en criptomonedas. El umbral era un punto de inflexión en la clasificación dentro del marco de indexación de MSCI.
| Métrica de clasificación | Implicación | Impacto en el mercado |
|---|---|---|
| Activos digitales < 50 % | Elegible para índice | Disrupción mínima en las posiciones existentes |
| Activos digitales ≥ 50 % | Posible exclusión | Riesgo relevante para la valoración de acciones |
| Condición de empresa operativa | Elegible para índice (anula el umbral) | Valida la posición con alto peso en bitcoin |
| Fondo de inversión pasiva | Exclusión (sin importar el porcentaje) | Obliga a afrontar retos de reclasificación |
El análisis del umbral del 50 % revela cómo la clasificación de compañías de criptomonedas en los índices de MSCI opera en varios niveles a la vez. Strategy Inc. tiene activos digitales que representan una parte considerable de su balance, pero MSCI determinó que su condición operativa prima sobre el criterio porcentual de exclusión. Esta decisión crea un precedente y muestra que el proveedor de índices otorga mayor relevancia a la clasificación como empresa operativa que a la composición del balance. Para los inversores institucionales que construyen carteras en torno a los índices MSCI, comprender esta jerarquía es clave para calcular con precisión el tracking error y definir estrategias de replicación. La medida señala que la política de índices MSCI para empresas de bitcoin en 2024 y en adelante utilizará marcos de evaluación multifactoriales, en vez de depender únicamente de umbrales numéricos.
La aplicación de este marco de clasificación genera efectos en cadena en el ecosistema de inversión institucional. Los fondos pasivos, que son el vehículo dominante para muchos inversores institucionales, deben ahora incluir compañías poseedoras de criptomonedas con mayores ponderaciones que si existiera un régimen de exclusión. Los gestores que replican el MSCI All Country World Index y otros índices similares enfrentan exposiciones sectoriales y perfiles de volatilidad distintos frente a escenarios en los que las DATCOs habrían sido excluidas. La metodología de clasificación de compañías de criptomonedas en índices MSCI se convierte ahora en modelo que puede influir en otros proveedores de índices, estableciendo potencialmente estándares sectoriales para la valoración de activos digitales. La extensión de este marco demuestra cómo los criterios de inclusión de empresas con bitcoin en índices MSCI han evolucionado para incorporar la creciente importancia de las tesorerías en criptomonedas en la estrategia financiera corporativa.
La decisión de MSCI tiene consecuencias directas y profundas para los inversores institucionales que gestionan capital a través de índices globales de renta variable. Los gestores de fondos pasivos que siguen los índices MSCI mediante ponderaciones algorítmicas deben ahora incluir a las empresas con fuerte presencia en bitcoin en los pesos fijados por el índice, y no mediante asignaciones discrecionales. Esta nueva estructura afecta desde los plazos de construcción de carteras hasta la gestión del tracking error y el análisis de atribución de resultados. Los inversores institucionales que preveían posibles exclusiones deben ajustar sus modelos de replicación del MSCI All Country World Index y su exposición al Emerging Markets Index. La decisión elimina una fuente de incertidumbre en la composición de índices que dificultó las decisiones de asignación a largo plazo durante 2025.
Para los responsables de asignación y comités de inversión, la reversión de MSCI exige actualizar los marcos de due diligence para evaluar la exposición a compañías centradas en criptomonedas. El reconocimiento de las DATCOs como empresas operativas elegibles para índices abre nuevas vías para obtener exposición a activos digitales mediante índices bursátiles tradicionales, evitando la necesidad de asignar a fondos de criptomonedas independientes o estrategias de inversión directa en bitcoin. Este acceso institucional a través de índices convencionales de renta variable ofrece ventajas: mayor supervisión regulatoria, liquidez integrada a través de fondos cotizados estándar y alineación con marcos fiduciarios diseñados para productos tradicionales de índices bursátiles. Los operadores de índices que ejecutan estrategias sobre recomposición de índices MSCI se enfrentan a nuevas dinámicas respecto a un escenario de exclusión, ya que la estabilidad de los pesos de compañías poseedoras de criptomonedas permite flujos de negociación más consistentes.
Las implicaciones normativas afectan también a la asesoría financiera y la gestión patrimonial. Los asesores que antes dudaban en recomendar exposición a criptomonedas mediante vehículos bursátiles tradicionales pueden ahora integrar compañías de criptomonedas elegibles para índices en asignaciones estándar de cartera, sin requerir experiencia técnica en criptomonedas ni marcos alternativos de asignación. La acumulación continua de bitcoin por parte de Strategy Inc., reflejada en la compra de 1 287 bitcoin en enero de 2026 y el mantenimiento de su elegibilidad en índices, refuerza su posición como mecanismo legítimo para obtener exposición apalancada a bitcoin en carteras gestionadas profesionalmente. A medida que la integración del mercado de criptomonedas con las finanzas tradicionales avanza y más empresas adoptan estrategias corporativas de tesorería en bitcoin, la decisión de MSCI provee la infraestructura para esta evolución. Los inversores interesados en obtener exposición diversificada a criptomonedas a través de plataformas como Gate pueden acceder a estas posiciones de renta variable junto a tenencias directas de activos digitales, logrando así una cobertura integral del ecosistema de activos digitales mediante mecanismos de inversión directos y derivados.











