El futuro del mundo de las operaciones será completamente polarizado. Una parte de los traders llevará una vida verdaderamente nómada, no por suerte, sino porque realmente entienden de trading y mantienen la disciplina. Ellos saben esperar en posición de vacíos, saben aplicar un stop loss estricto, saben no apalancarse demasiado, no hacer all-in ni arriesgar su vida en cada operación.
Incorporan el riesgo en su ADN, entrenan su mentalidad para ser tan fría como el acero. No necesitan oficina, no necesitan complacer a los demás. Una computadora, un teléfono, dondequiera que vayan, allí está el mercado, allí están las ganancias. En un pueblo junto a la montaña nevada, en un país extranjero, mientras tengan internet, pueden obtener beneficios estables. Esto no es simplemente despreocupación, es reconocimiento y autodisciplina, la mayor recompensa que les da: libertad.
Por otro lado, algunas personas quizás terminen entregando comida, o trabajando como guardias en fábricas, atornillando tornillos, no porque sean tontos, sino porque desde el principio tomaron el camino equivocado. Operan con todo su capital todos los días, hacen operaciones frecuentes, persiguen subidas y bajadas, no cortan pérdidas, se dejan llevar por las ganancias y se niegan a aceptar pérdidas. Ven el trading como un juego de azar, sus fantasías como realidad.
El mercado no te dará compasión. Si te dejas llevar una vez, te hará perder una vez. Si eres obstinado, te sacará por completo.
Cuando agoten su capital y su confianza se desgaste, no tendrán más opción que volver a la sociedad, vender su fuerza para ganarse la vida. Esa es la verdad más real y cruel del trading. Si usas autodisciplina y conocimiento para ganar dinero, el mundo te devolverá libertad y dignidad. Si apuestas por la avaricia y la suerte, la vida te devolverá la vergüenza y el esfuerzo constante.
En el camino del trading, la mitad de las personas viven como paisaje, la otra mitad como lección. Quién eres y en quién te convertirás ya está escondido en cada una de tus órdenes y ejecuciones. $ETH #美伊局势影响
Incorporan el riesgo en su ADN, entrenan su mentalidad para ser tan fría como el acero. No necesitan oficina, no necesitan complacer a los demás. Una computadora, un teléfono, dondequiera que vayan, allí está el mercado, allí están las ganancias. En un pueblo junto a la montaña nevada, en un país extranjero, mientras tengan internet, pueden obtener beneficios estables. Esto no es simplemente despreocupación, es reconocimiento y autodisciplina, la mayor recompensa que les da: libertad.
Por otro lado, algunas personas quizás terminen entregando comida, o trabajando como guardias en fábricas, atornillando tornillos, no porque sean tontos, sino porque desde el principio tomaron el camino equivocado. Operan con todo su capital todos los días, hacen operaciones frecuentes, persiguen subidas y bajadas, no cortan pérdidas, se dejan llevar por las ganancias y se niegan a aceptar pérdidas. Ven el trading como un juego de azar, sus fantasías como realidad.
El mercado no te dará compasión. Si te dejas llevar una vez, te hará perder una vez. Si eres obstinado, te sacará por completo.
Cuando agoten su capital y su confianza se desgaste, no tendrán más opción que volver a la sociedad, vender su fuerza para ganarse la vida. Esa es la verdad más real y cruel del trading. Si usas autodisciplina y conocimiento para ganar dinero, el mundo te devolverá libertad y dignidad. Si apuestas por la avaricia y la suerte, la vida te devolverá la vergüenza y el esfuerzo constante.
En el camino del trading, la mitad de las personas viven como paisaje, la otra mitad como lección. Quién eres y en quién te convertirás ya está escondido en cada una de tus órdenes y ejecuciones. $ETH #美伊局势影响






























