La era del dominio centralizado está terminando—Web3 exige algo diferente.
Las direcciones .com tradicionales ya no son suficientes. Lo que necesita la criptografía es una infraestructura de identidad nativa: nombres de dominio legibles por humanos que realmente pertenezcan a los usuarios, no a las plataformas.
Considera esto: los sistemas de nomenclatura descentralizados te dan una verdadera propiedad. Ninguna entidad única controla el acceso. Sin riesgo de desalojo. Totalmente resistente a la censura. Construido desde cero para una web verdaderamente descentralizada.
Estas no son solo direcciones. Son tu identidad digital soberana: portátil, permanente y realmente tuya.
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La era del dominio centralizado está terminando—Web3 exige algo diferente.
Las direcciones .com tradicionales ya no son suficientes. Lo que necesita la criptografía es una infraestructura de identidad nativa: nombres de dominio legibles por humanos que realmente pertenezcan a los usuarios, no a las plataformas.
Considera esto: los sistemas de nomenclatura descentralizados te dan una verdadera propiedad. Ninguna entidad única controla el acceso. Sin riesgo de desalojo. Totalmente resistente a la censura. Construido desde cero para una web verdaderamente descentralizada.
Estas no son solo direcciones. Son tu identidad digital soberana: portátil, permanente y realmente tuya.