A pesar de que desde noviembre Bitcoin ha caído un 20% y el oro ha subido un 9%, los inversores a largo plazo siguen confiando, ya que la desaceleración en los precios de los metales preciosos podría hacer que el dinero vuelva a fluir hacia las criptomonedas, sentando las bases para una posible recuperación en 2026, aunque históricamente el rendimiento del mercado a medio plazo ha sido débil.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
A pesar de que desde noviembre Bitcoin ha caído un 20% y el oro ha subido un 9%, los inversores a largo plazo siguen confiando, ya que la desaceleración en los precios de los metales preciosos podría hacer que el dinero vuelva a fluir hacia las criptomonedas, sentando las bases para una posible recuperación en 2026, aunque históricamente el rendimiento del mercado a medio plazo ha sido débil.