Recorrer un centro comercial durante mucho tiempo, lo que más se escucha son los proyectos que alardean de rendimiento, presumen de costos y muestran cifras de escala. Parece que solo con subir estos indicadores, cualquier dificultad puede resolverse. Pero en realidad, estos son solo aspectos superficiales; la verdadera clave para que un sistema pueda sobrevivir a largo plazo no está aquí.
El problema real y fundamental es sorprendentemente simple: dentro de tres años, ¿los datos estructurados que usas ahora seguirán siendo suficientes?
Muchas personas tienden a olvidar esto selectivamente. Por ejemplo, con una aplicación de tamaño medio que actualiza su estado de cuatro a ocho veces al día, con cada actualización de 30 a 60 KB, en un año solo el historial de datos acumula entre 35 y 70 GB. Lo importante es que estos no son datos fríos almacenados en un rincón para acumular polvo, sino datos que pueden necesitar ser retrocedidos o reutilizados en cualquier momento. ¿La realidad? Muchos sistemas no aguantan más de dos años y empiezan a luchar contra sus propios datos históricos.
¿Y por qué temen esto? En definitiva, por esa pila de problemas: pesadillas de compatibilidad, estructuras de datos que se bloquean de forma rígida, y cualquier cambio que intentes hacer puede desencadenar un efecto dominó. Por eso, la mayoría de los equipos optan por añadir capas de caché, duplicar datos y aplicar parches. El resultado final es que los desarrolladores se vuelven cada vez más cautelosos, las ideas innovadoras no surgen, y la llamada "largo plazo" se convierte en una mera ilusión.
El enfoque del protocolo Walrus es diferente. No pretende ocultar o borrar los datos históricos, sino que los considera una parte integral del sistema. En este diseño, los objetos no se reemplazan o desaparecen con cada actualización, sino que permanecen y evolucionan junto con el sistema. Lo que escribes no es solo datos temporales, sino que es como incubar un ser vivo que puede crecer gradualmente.
El poder de este concepto radica en que no solo cambia la lógica técnica de ejecución, sino que también puede transformar fundamentalmente la mentalidad de innovación de los desarrolladores.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
9 me gusta
Recompensa
9
5
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
BTCRetirementFund
· 01-09 19:53
Hacerlo realista, solo alardeando de TPS y costos no engaña a nadie. He visto demasiadas veces sistemas colapsar en dos años.
Finalmente alguien se atreve a decirlo claramente, esa trampa de las estructuras de datos realmente es mortal.
La idea de Walrus tiene algo, no es evitar la historia sino abrazarla.
¡Vaya, otra vez la vieja táctica de agregar una capa de caché para parchear, al final los desarrolladores se meten las manos en los bolsillos!
Espera, ¿tomar la historia como parte del sistema, esto realmente cambia las reglas del juego o es otra estrategia de marketing?
Esto es lo que quiero ver, proyectos que no quieran quedar atrapados por la compatibilidad.
Ver originalesResponder0
LiquidationSurvivor
· 01-09 04:56
Despierten, todos, los números de rendimiento hace tiempo que están desgastados
---
Los sistemas que colapsan en dos años son pan de cada día, ¿qué están presumiendo?
---
La estructura de datos está increíble, la mayoría de los proyectos ni siquiera han pensado en cómo sobrevivir tres años
---
Eso es un verdadero problema técnico, no simplemente apilar máquinas y listo
---
La idea de Walrus es realmente diferente, tratar los datos históricos como algo vivo
---
El parche de la capa de caché y las copias de seguridad, suena como parchear parches, da asco
---
No hay duda de que los desarrolladores son cada vez más cautelosos, temen que un movimiento cause un colapso total, por eso la innovación se detiene
---
Buena pregunta, ¿podrá aguantar después de tres años? Esa es la verdadera prueba de la robustez
Ver originalesResponder0
TopBuyerBottomSeller
· 01-09 04:50
Hablar con contundencia. Aquellos que alardean de TPS y costos realmente son solo cortinas de humo, lo clave es cuánto tiempo pueden mantenerse. Hace dos años ya había muchos sistemas que empezaron a luchar con los datos, y ahora que lo pienso, fue una verdadera pesadilla.
Ver originalesResponder0
OnchainHolmes
· 01-09 04:37
¡Bien dicho! Por eso la mayoría de los proyectos son como tigres de papel, una vez que alardean de rendimiento, se quedan sin fuerza.
He visto demasiados sistemas que colapsan cada dos años, añadiendo capas de caché, duplicando réplicas, y al final, solo te cansas mentalmente.
La idea de Walrus es realmente innovadora, tratar los datos históricos como seres vivos, suena mucho más agradable.
El verdadero largo plazo debe hacerse así, no con parches para sobrevivir.
Ver originalesResponder0
blocksnark
· 01-09 04:30
Sí, sí, sí, solo que temen que este tipo de gestos superficiales se vuelvan incómodos cuando realmente llegue el momento de usarlos.
Ya lo he dicho antes, los indicadores de farol son falsos, la estructura de datos es la verdadera base.
Dos años de sistema y todavía hay que pelear con los datos históricos, ¡qué molesto suena!
En realidad, no son muchas las personas que piensan así, la mayoría todavía está acumulando caché, aplicando parches, arreglando y reparando.
La idea de Walrus es realmente innovadora, tratar los datos históricos como algo vivo, ¡muy bien!
Recorrer un centro comercial durante mucho tiempo, lo que más se escucha son los proyectos que alardean de rendimiento, presumen de costos y muestran cifras de escala. Parece que solo con subir estos indicadores, cualquier dificultad puede resolverse. Pero en realidad, estos son solo aspectos superficiales; la verdadera clave para que un sistema pueda sobrevivir a largo plazo no está aquí.
El problema real y fundamental es sorprendentemente simple: dentro de tres años, ¿los datos estructurados que usas ahora seguirán siendo suficientes?
Muchas personas tienden a olvidar esto selectivamente. Por ejemplo, con una aplicación de tamaño medio que actualiza su estado de cuatro a ocho veces al día, con cada actualización de 30 a 60 KB, en un año solo el historial de datos acumula entre 35 y 70 GB. Lo importante es que estos no son datos fríos almacenados en un rincón para acumular polvo, sino datos que pueden necesitar ser retrocedidos o reutilizados en cualquier momento. ¿La realidad? Muchos sistemas no aguantan más de dos años y empiezan a luchar contra sus propios datos históricos.
¿Y por qué temen esto? En definitiva, por esa pila de problemas: pesadillas de compatibilidad, estructuras de datos que se bloquean de forma rígida, y cualquier cambio que intentes hacer puede desencadenar un efecto dominó. Por eso, la mayoría de los equipos optan por añadir capas de caché, duplicar datos y aplicar parches. El resultado final es que los desarrolladores se vuelven cada vez más cautelosos, las ideas innovadoras no surgen, y la llamada "largo plazo" se convierte en una mera ilusión.
El enfoque del protocolo Walrus es diferente. No pretende ocultar o borrar los datos históricos, sino que los considera una parte integral del sistema. En este diseño, los objetos no se reemplazan o desaparecen con cada actualización, sino que permanecen y evolucionan junto con el sistema. Lo que escribes no es solo datos temporales, sino que es como incubar un ser vivo que puede crecer gradualmente.
El poder de este concepto radica en que no solo cambia la lógica técnica de ejecución, sino que también puede transformar fundamentalmente la mentalidad de innovación de los desarrolladores.