En la ola de grandes épocas, las criptomonedas se han convertido en una categoría de activos que no se puede ignorar a nivel mundial. Una simple solución de "talla única" no puede resolver los problemas; una gestión diferenciada y precisa es el camino correcto. Esta decisión es un paso racional en esa dirección.
Por supuesto, el camino sigue siendo largo y los riesgos aún existen. Pero al menos, hoy podemos respirar un poco más tranquilos y abrazar este futuro innovador de manera más racional y más conforme a la normativa.
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En la ola de grandes épocas, las criptomonedas se han convertido en una categoría de activos que no se puede ignorar a nivel mundial. Una simple solución de "talla única" no puede resolver los problemas; una gestión diferenciada y precisa es el camino correcto. Esta decisión es un paso racional en esa dirección.
Por supuesto, el camino sigue siendo largo y los riesgos aún existen. Pero al menos, hoy podemos respirar un poco más tranquilos y abrazar este futuro innovador de manera más racional y más conforme a la normativa.