## Colapso de la red de Solana y crisis de ingresos: ¿Qué salió mal?
El ecosistema de Solana enfrentó una contracción dramática en el cuarto trimestre de 2025, con la actividad de la red cayendo un 97% y arrastrando la valoración de SOL hacia abajo de manera pronunciada. Los traders activos mensuales se desplomaron desde picos que superaban los 30 millones a finales de 2024 a menos de 1 millón a finales de 2025, una reversión sorprendente que reavivó el escepticismo sobre la viabilidad a largo plazo de la blockchain.
La acción del precio de SOL reflejaba el estrés de la red, deslizando desde casi $300 hasta el nivel de soporte anual de $120 , representando una caída del 58%. La caída general del mercado, que vio a Bitcoin perder más del 30% de su valor, proporcionó algo de contexto, pero el rendimiento inferior de Solana sugería desafíos estructurales más profundos. Datos recientes muestran que SOL se cotiza a $138.67 con ganancias diarias modestas, indicando intentos de estabilización.
## El problema de las Memecoins: ¿Motor o vulnerabilidad?
Las memecoins sirvieron como principal catalizador de crecimiento de Solana durante el ciclo alcista, impulsando volúmenes de transacción y adopción de la red mientras el ecosistema se recuperaba de fallos anteriores. La notable subida de SOL, desde $8 en los mínimos del ciclo de 2022 hasta $300, demostró la capacidad de la cadena para captar capital especulativo de manera eficiente.
Sin embargo, cuando comenzó la contracción del mercado en 2025, la actividad de memecoin se desplomó en más del 90%, exponiendo un riesgo crítico de dependencia. Los ingresos de la red colapsaron en consecuencia, cayendo de $2.5 mil millones en 2024 a aproximadamente $502 millones en 2025, una disminución asombrosa del 80% interanual.
Algunos defensores de la comunidad, incluidos figuras como Marty Party, siguen enmarcando las memecoins como incubadoras de aplicaciones serias, argumentando que prueban la infraestructura bajo estrés y construyen efectos de red. Sin embargo, la realidad a corto plazo reveló una concentración preocupante: cuando el fervor especulativo se disipó, la utilidad de la cadena se debilitó considerablemente.
## Adopción institucional: ¿Un contrapeso?
A pesar de la volatilidad de las memecoins, Solana logró captar indicadores de interés institucional, incluyendo la participación de Visa en iniciativas de liquidación de stablecoins. Si la red puede cambiar la composición de su actividad, alejándose del tráfico dominado por el juego hacia infraestructura financiera legítima, la resiliencia de los ingresos podría ser posible.
Este cambio institucional podría ayudar a reducir la brecha creciente entre Solana y Ethereum en ingresos anuales de protocolo. Ethereum generó $1.4 mil millones en ingresos en 2025, mientras que los $502 millones de Solana representaron una desventaja de tres veces, una reversión marcada de la dinámica de 2024 cuando Solana gestionó $2.5 mil millones.
SOL también tuvo un rendimiento significativamente inferior al de ETH este año, con un retraso del 56% en retornos, en contraste con el rendimiento superior del 24% del año anterior respecto a Ethereum.
## Perspectivas y divergencias de analistas
Las proyecciones para Solana siguen muy divididas. Los analistas de Fundstrat modelaron escenarios a la baja posicionando a SOL en torno a los $50-$75 en la primera mitad de 2026. Por otro lado, el analista Ted Pillows identificó catalizadores potenciales, citando una liquidez alcista concentrada en $1 mil millones en posiciones cortas apalancadas, sugiriendo una posible recuperación del 15% hasta los $134-$140 si los traders que están en posición capitulan.
Anatoly Yakovenko, cofundador de Solana, calificó el período de 2025 como un "año loco", reconociendo las condiciones turbulentas sin detallar los plazos de recuperación. La resiliencia de la red dependerá en última instancia de si el ecosistema puede reequilibrar su composición de ingresos y atraer flujos de capital institucional sostenidos más allá de ciclos especulativos temporales.
La trayectoria a corto plazo de la red sigue siendo disputada, con la posición de los inversores y las condiciones macroeconómicas listas para determinar si Solana se estabiliza o extiende su tendencia bajista actual.
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## Colapso de la red de Solana y crisis de ingresos: ¿Qué salió mal?
El ecosistema de Solana enfrentó una contracción dramática en el cuarto trimestre de 2025, con la actividad de la red cayendo un 97% y arrastrando la valoración de SOL hacia abajo de manera pronunciada. Los traders activos mensuales se desplomaron desde picos que superaban los 30 millones a finales de 2024 a menos de 1 millón a finales de 2025, una reversión sorprendente que reavivó el escepticismo sobre la viabilidad a largo plazo de la blockchain.
La acción del precio de SOL reflejaba el estrés de la red, deslizando desde casi $300 hasta el nivel de soporte anual de $120 , representando una caída del 58%. La caída general del mercado, que vio a Bitcoin perder más del 30% de su valor, proporcionó algo de contexto, pero el rendimiento inferior de Solana sugería desafíos estructurales más profundos. Datos recientes muestran que SOL se cotiza a $138.67 con ganancias diarias modestas, indicando intentos de estabilización.
## El problema de las Memecoins: ¿Motor o vulnerabilidad?
Las memecoins sirvieron como principal catalizador de crecimiento de Solana durante el ciclo alcista, impulsando volúmenes de transacción y adopción de la red mientras el ecosistema se recuperaba de fallos anteriores. La notable subida de SOL, desde $8 en los mínimos del ciclo de 2022 hasta $300, demostró la capacidad de la cadena para captar capital especulativo de manera eficiente.
Sin embargo, cuando comenzó la contracción del mercado en 2025, la actividad de memecoin se desplomó en más del 90%, exponiendo un riesgo crítico de dependencia. Los ingresos de la red colapsaron en consecuencia, cayendo de $2.5 mil millones en 2024 a aproximadamente $502 millones en 2025, una disminución asombrosa del 80% interanual.
Algunos defensores de la comunidad, incluidos figuras como Marty Party, siguen enmarcando las memecoins como incubadoras de aplicaciones serias, argumentando que prueban la infraestructura bajo estrés y construyen efectos de red. Sin embargo, la realidad a corto plazo reveló una concentración preocupante: cuando el fervor especulativo se disipó, la utilidad de la cadena se debilitó considerablemente.
## Adopción institucional: ¿Un contrapeso?
A pesar de la volatilidad de las memecoins, Solana logró captar indicadores de interés institucional, incluyendo la participación de Visa en iniciativas de liquidación de stablecoins. Si la red puede cambiar la composición de su actividad, alejándose del tráfico dominado por el juego hacia infraestructura financiera legítima, la resiliencia de los ingresos podría ser posible.
Este cambio institucional podría ayudar a reducir la brecha creciente entre Solana y Ethereum en ingresos anuales de protocolo. Ethereum generó $1.4 mil millones en ingresos en 2025, mientras que los $502 millones de Solana representaron una desventaja de tres veces, una reversión marcada de la dinámica de 2024 cuando Solana gestionó $2.5 mil millones.
SOL también tuvo un rendimiento significativamente inferior al de ETH este año, con un retraso del 56% en retornos, en contraste con el rendimiento superior del 24% del año anterior respecto a Ethereum.
## Perspectivas y divergencias de analistas
Las proyecciones para Solana siguen muy divididas. Los analistas de Fundstrat modelaron escenarios a la baja posicionando a SOL en torno a los $50-$75 en la primera mitad de 2026. Por otro lado, el analista Ted Pillows identificó catalizadores potenciales, citando una liquidez alcista concentrada en $1 mil millones en posiciones cortas apalancadas, sugiriendo una posible recuperación del 15% hasta los $134-$140 si los traders que están en posición capitulan.
Anatoly Yakovenko, cofundador de Solana, calificó el período de 2025 como un "año loco", reconociendo las condiciones turbulentas sin detallar los plazos de recuperación. La resiliencia de la red dependerá en última instancia de si el ecosistema puede reequilibrar su composición de ingresos y atraer flujos de capital institucional sostenidos más allá de ciclos especulativos temporales.
La trayectoria a corto plazo de la red sigue siendo disputada, con la posición de los inversores y las condiciones macroeconómicas listas para determinar si Solana se estabiliza o extiende su tendencia bajista actual.