Cuando decides si arrendar o comprar un vehículo, las matemáticas financieras a menudo cuentan una historia convincente. La experta en finanzas personales Suze Orman ha defendido consistentemente la compra frente al arrendamiento, especialmente para quienes planean mantener sus coches durante períodos prolongados.
El problema principal del arrendamiento
La cuestión fundamental del arrendamiento de coches se centra en las restricciones de kilometraje y los costes continuos. La mayoría de los contratos de arrendamiento limitan el kilometraje anual a 12,000 millas, lo que significa que los conductores que superan este umbral enfrentan tarifas de penalización sustanciales. Añade los requisitos de seguro de brecha a la ecuación, y el coste total del arrendamiento se vuelve más difícil de justificar—especialmente para los mayores que pueden conducir menos frecuentemente pero desean un transporte fiable y predecible.
La postura de Orman es sencilla: arrendar representa un gasto financiero enorme en comparación con la propiedad. En el programa de CNN “Who’s Talking to Chris Wallace”, destacó cómo los contratos de arrendamiento atrapan a los conductores en pagos perpetuos sin nada que mostrar tras años de gasto.
La vía de la compra: construir patrimonio
La estrategia alternativa es sencilla pero requiere paciencia. Así es como funcionan las matemáticas:
La ventana de tres años: Financia un vehículo con un préstamo estándar a tres años. Después de 36 meses, lo posees completamente. Dado los estándares modernos de fiabilidad automotriz, ese coche puede funcionar razonablemente otros 5-7 años (o más, dependiendo de los patrones de conducción) sin obligación de pago.
Ejemplo del mundo real: El caso personal de Orman demuestra este principio. Su coche ha alcanzado ahora los 12 años de servicio fiable. Siguiendo este enfoque, eliminó los pagos mensuales hace décadas, lo que le permitió redirigir ese dinero hacia el ahorro para la jubilación y otras prioridades financieras.
Por qué esto importa para los mayores y propietarios a largo plazo
Para conductores mayores y cualquiera que planee mantener un vehículo a largo plazo, la aritmética se vuelve aún más favorable. En lugar de pagar entre 300 y 500 dólares mensuales de forma perpetua mediante contratos de arrendamiento, la compra te permite construir hacia la propiedad libre de deudas. Un coche usado bien cuidado, comprado a un precio adecuado, puede servir como una solución de transporte económica durante años.
La clave es la disciplina en el mantenimiento. El servicio regular, los cambios de fluidos y el cuidado preventivo transforman un vehículo envejecido en un activo fiable en lugar de una carga financiera.
La conclusión
Ya seas un mayor que busca un transporte económico o simplemente quieras optimizar tus finanzas personales, la decisión de comprar frente a arrendar depende de una pregunta: ¿Estás dispuesto a invertir tres años en pagos para lograr años de conducción sin pagos? Para la mayoría de los compradores, la respuesta sugiere que comprar tiene mucho más sentido financiero que el ciclo de gasto continuo que exige el arrendamiento.
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Por qué los expertos financieros argumentan en contra del arrendamiento de coches — Una guía para propietarios a largo plazo
Cuando decides si arrendar o comprar un vehículo, las matemáticas financieras a menudo cuentan una historia convincente. La experta en finanzas personales Suze Orman ha defendido consistentemente la compra frente al arrendamiento, especialmente para quienes planean mantener sus coches durante períodos prolongados.
El problema principal del arrendamiento
La cuestión fundamental del arrendamiento de coches se centra en las restricciones de kilometraje y los costes continuos. La mayoría de los contratos de arrendamiento limitan el kilometraje anual a 12,000 millas, lo que significa que los conductores que superan este umbral enfrentan tarifas de penalización sustanciales. Añade los requisitos de seguro de brecha a la ecuación, y el coste total del arrendamiento se vuelve más difícil de justificar—especialmente para los mayores que pueden conducir menos frecuentemente pero desean un transporte fiable y predecible.
La postura de Orman es sencilla: arrendar representa un gasto financiero enorme en comparación con la propiedad. En el programa de CNN “Who’s Talking to Chris Wallace”, destacó cómo los contratos de arrendamiento atrapan a los conductores en pagos perpetuos sin nada que mostrar tras años de gasto.
La vía de la compra: construir patrimonio
La estrategia alternativa es sencilla pero requiere paciencia. Así es como funcionan las matemáticas:
La ventana de tres años: Financia un vehículo con un préstamo estándar a tres años. Después de 36 meses, lo posees completamente. Dado los estándares modernos de fiabilidad automotriz, ese coche puede funcionar razonablemente otros 5-7 años (o más, dependiendo de los patrones de conducción) sin obligación de pago.
Ejemplo del mundo real: El caso personal de Orman demuestra este principio. Su coche ha alcanzado ahora los 12 años de servicio fiable. Siguiendo este enfoque, eliminó los pagos mensuales hace décadas, lo que le permitió redirigir ese dinero hacia el ahorro para la jubilación y otras prioridades financieras.
Por qué esto importa para los mayores y propietarios a largo plazo
Para conductores mayores y cualquiera que planee mantener un vehículo a largo plazo, la aritmética se vuelve aún más favorable. En lugar de pagar entre 300 y 500 dólares mensuales de forma perpetua mediante contratos de arrendamiento, la compra te permite construir hacia la propiedad libre de deudas. Un coche usado bien cuidado, comprado a un precio adecuado, puede servir como una solución de transporte económica durante años.
La clave es la disciplina en el mantenimiento. El servicio regular, los cambios de fluidos y el cuidado preventivo transforman un vehículo envejecido en un activo fiable en lugar de una carga financiera.
La conclusión
Ya seas un mayor que busca un transporte económico o simplemente quieras optimizar tus finanzas personales, la decisión de comprar frente a arrendar depende de una pregunta: ¿Estás dispuesto a invertir tres años en pagos para lograr años de conducción sin pagos? Para la mayoría de los compradores, la respuesta sugiere que comprar tiene mucho más sentido financiero que el ciclo de gasto continuo que exige el arrendamiento.