El mercado es como cada tramo que hemos recorrido.
A veces, una subida repentina te hace sentir que finalmente has llegado a la oportunidad de revertir la situación; otras veces, una caída rápida destruye en un instante toda la confianza en las posiciones.
Algunos bajan en medio de la montaña. No es que no quieran aprovechar el fondo, ni que no tengan confianza en el mercado futuro, sino que esta caída fue demasiado feroz, la volatilidad superó su umbral psicológico, su resistencia se agotó, y el pánico venció a la razón.
Otros permanecen en la plataforma, deambulando—observando cómo las velas oscilan repetidamente, esperando tanto tiempo pero sin atreverse a abrir una posición. La oportunidad ha pasado muchas veces, pero por una indecisión y arrepentimiento constantes, la han dejado escapar por completo.
Lo que el mercado nos enseña no es solo el análisis técnico, sino cómo tomar decisiones frente a la incertidumbre.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
7 me gusta
Recompensa
7
4
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
MetaReckt
· hace8h
En realidad, sigue siendo una cuestión de actitud, esa forma técnica ya está muy vista.
Ver originalesResponder0
PonziDetector
· hace8h
En realidad, sigue siendo una cuestión de actitud, los aspectos técnicos son solo superficiales.
Ver originalesResponder0
ruggedNotShrugged
· hace8h
Fue demasiado duro, el que bajó en la mitad de la montaña soy yo, todavía me estoy arrepintiendo.
Ver originalesResponder0
ProofOfNothing
· hace8h
En resumen, es que no se hizo una preparación mental adecuada, creo que
una gran vela roja te asusta, ¿qué clase de mentalidad es esa?
La indecisión es lo más caro, lo que pierdes siempre es la que tiene más potencial
El mercado es como cada tramo que hemos recorrido.
A veces, una subida repentina te hace sentir que finalmente has llegado a la oportunidad de revertir la situación;
otras veces, una caída rápida destruye en un instante toda la confianza en las posiciones.
Algunos bajan en medio de la montaña. No es que no quieran aprovechar el fondo, ni que no tengan confianza en el mercado futuro, sino que esta caída fue demasiado feroz, la volatilidad superó su umbral psicológico, su resistencia se agotó, y el pánico venció a la razón.
Otros permanecen en la plataforma, deambulando—observando cómo las velas oscilan repetidamente, esperando tanto tiempo pero sin atreverse a abrir una posición. La oportunidad ha pasado muchas veces, pero por una indecisión y arrepentimiento constantes, la han dejado escapar por completo.
Lo que el mercado nos enseña no es solo el análisis técnico, sino cómo tomar decisiones frente a la incertidumbre.