El auge de los NFT fue especial: podías sentir la pasión genuina fluyendo por toda la comunidad. La gente no solo buscaba ganancias rápidas; estaban realmente comprometidos en construir algo juntos. Los proyectos prosperaron porque coleccionistas y creadores creían sinceramente en lo que apoyaban. Ese espíritu de colaboración, donde los entusiastas se apoyaban mutuamente y en las iniciativas que les importaban, hizo que todo el ecosistema vibrara. Ya fuera en arte pixelado o coleccionables digitales, todos estaban unidos por el amor compartido por lo que representaban los NFTs. Esa es la magia que hizo que esa era fuera tan eléctrica.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
13 me gusta
Recompensa
13
7
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
GamefiEscapeArtist
· hace6h
En ese momento era realmente genial, ¿por qué ha cambiado ahora?
Ver originalesResponder0
digital_archaeologist
· hace7h
De verdad, la atmósfera en ese entonces era realmente diferente. Ahora que lo pienso, todavía echo de menos esos tiempos.
Ver originalesResponder0
ShitcoinArbitrageur
· hace7h
En ese momento, realmente había algo, pero ahora al recordarlo solo me da tristeza.
Ver originalesResponder0
ApeShotFirst
· hace7h
¡Vaya, en ese momento fue realmente increíble! Ahora que lo pienso, todavía me arrepiento de no haber ido a por todas.
Ver originalesResponder0
GateUser-e19e9c10
· hace7h
En ese momento realmente era diferente, ahora que lo pienso, un poco de arrepentimiento por no haber comprado a fondo.
Ver originalesResponder0
MerkleDreamer
· hace7h
La fe de aquella época realmente no volverá, ahora todo es un juego de capitales
Ver originalesResponder0
SchrodingersPaper
· hace7h
Jaja, en ese momento también era uno de los "co-creadores". Ahora, mirando los NFT en la cartera... me muero de risa.
El auge de los NFT fue especial: podías sentir la pasión genuina fluyendo por toda la comunidad. La gente no solo buscaba ganancias rápidas; estaban realmente comprometidos en construir algo juntos. Los proyectos prosperaron porque coleccionistas y creadores creían sinceramente en lo que apoyaban. Ese espíritu de colaboración, donde los entusiastas se apoyaban mutuamente y en las iniciativas que les importaban, hizo que todo el ecosistema vibrara. Ya fuera en arte pixelado o coleccionables digitales, todos estaban unidos por el amor compartido por lo que representaban los NFTs. Esa es la magia que hizo que esa era fuera tan eléctrica.