¿Realmente el Bitcoin es el ‘oro digital’? En medio de las recientes tensiones geopolíticas, el Bitcoin no ha prosperado y, en cambio, cayó un 6.6%, mientras que durante el mismo período el oro subió un 8.6%, superando los $5,500 por onza, su máximo histórico. La volatilidad de las últimas 24 horas del Bitcoin se sitúa en -3.73%. La aparente incapacidad del Bitcoin, que teóricamente debería ser una moneda sólida y resistente a la censura, para prosperar en tiempos de incertidumbre revela no solo una simple tendencia bajista del mercado, sino problemas estructurales más profundos.
Impacto geopolítico, respuestas divergentes de dos activos
El 18 de enero, tras la amenaza del presidente Trump de imponer aranceles para impulsar la adquisición de Groenlandia, el mercado alcanzó un punto de inflexión inesperado. La amenaza de aranceles a los aliados de la OTAN y la posible acción militar en el Ártico elevaron rápidamente las tensiones geopolíticas, provocando un aumento explosivo en la demanda de reequilibrio de carteras por parte de los inversores.
En este proceso, las respuestas de ambos activos fueron opuestas. El oro, tradicional refugio en tiempos de riesgo a corto plazo, atrajo una fuerte demanda de los inversores, mientras que el Bitcoin se convirtió en la ‘primera opción de financiamiento’ para los inversores en medio de la crisis de liquidez y estrés. Esto refleja una diferencia fundamental en la confianza que el mercado deposita en cada uno.
La suerte del Bitcoin en medio de una crisis de liquidez: ¿una ‘máquina de efectivo’?
Greg Cipolaro, director de investigación global de NYDIG, analizó claramente este fenómeno. La naturaleza del Bitcoin —comercio constante, alta liquidez y sistemas de pago inmediatos— permite a los inversores vender rápidamente en caso de necesidad de liquidez. Por otro lado, el oro, aunque menos accesible, es un activo preferido por los inversores a largo plazo.
Cipolaro explicó: “En tiempos de estrés e incertidumbre, la preferencia por la liquidez domina, y esta dinámica golpea mucho más al Bitcoin que al oro”. Aunque el Bitcoin tiene una liquidez significativa en relación a su tamaño, sigue siendo un activo volátil que se liquida de forma reflexiva en entornos de aversión al riesgo. Los inversores utilizan el Bitcoin como una especie de ‘máquina de efectivo’ para reducir riesgos en sus carteras, lo que socava su papel como activo digital.
Cipolaro añadió: “El Bitcoin sigue siendo muy volátil y se liquida reflexivamente cuando se disuelve el apalancamiento. Como resultado, en entornos de aversión al riesgo, se usa frecuentemente para obtener liquidez y reducir riesgos en la cartera, independientemente de la narrativa a largo plazo, mientras que el oro continúa actuando como un verdadero absorbente de liquidez”.
Compra de oro por bancos centrales vs. venta de Bitcoin por grandes tenedores
El flujo de fondos también ha decidido el destino de estos activos. Los bancos centrales, comprando oro a niveles récord, están generando una fuerte demanda estructural, mientras que en el mercado del Bitcoin se observa lo contrario.
Según un informe de NYDIG, los grandes tenedores de Bitcoin están vendiendo, y los datos en cadena indican que las monedas antiguas siguen moviéndose hacia los exchanges. Esta ‘sobreventa’ constante debilita el soporte del precio. En contraste, en el mercado del oro, los grandes tenedores, especialmente los bancos centrales, continúan acumulando, lo que ha contribuido a mantener el nivel de soporte en torno a los $5,500.
Indicadores de sentimiento como el índice de miedo y avaricia de JM Bullion también reflejan esto. La extrema optimismo hacia el oro contrasta con los indicadores similares en criptomonedas, que aún permanecen en niveles de miedo. A pesar del relato de ‘activos tangibles’, los inversores siguen negociando Bitcoin como un activo de alto beta y prefieren el oro y la plata físicos como reserva de valor.
Riesgo a corto plazo vs. confusión a largo plazo: ¿qué elige el mercado?
La volatilidad actual se percibe como resultado de amenazas arancelarias, políticas y shocks a corto plazo. El oro, que ha sido durante mucho tiempo un medio de cobertura contra estas incertidumbres, sigue siendo la opción natural para los inversores. En cambio, el Bitcoin está más relacionado con problemas más profundos —como la depreciación de las monedas fiduciarias o crisis de deuda soberana— que corresponden a una confusión geopolítica a largo plazo.
Cipolaro distinguió claramente esta diferencia: “El oro sobresale en momentos de pérdida inmediata de confianza, riesgo de guerra y colapso del sistema, sin que ello implique una caída en el valor de la moneda fiduciaria o un colapso total”. Por otro lado, “el Bitcoin es más adecuado como cobertura frente a las turbulencias monetarias y geopolíticas que ocurren en años o décadas, y frente a una pérdida de confianza que se desarrolla lentamente”.
El mercado actual, al evaluar el riesgo, limita las oportunidades de prosperidad del Bitcoin. Mientras los inversores perciban los riesgos actuales como peligros, pero no aún como una crisis estructural, el oro seguirá siendo la principal herramienta de cobertura. Para que el Bitcoin vuelva a prosperar, es probable que la incertidumbre del mercado deba evolucionar de shocks políticos temporales a una pérdida de confianza estructural.
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La oportunidad perdida de Bitcoin para prosperar, por qué el oro se convierte en un refugio en medio de una crisis a corto plazo
¿Realmente el Bitcoin es el ‘oro digital’? En medio de las recientes tensiones geopolíticas, el Bitcoin no ha prosperado y, en cambio, cayó un 6.6%, mientras que durante el mismo período el oro subió un 8.6%, superando los $5,500 por onza, su máximo histórico. La volatilidad de las últimas 24 horas del Bitcoin se sitúa en -3.73%. La aparente incapacidad del Bitcoin, que teóricamente debería ser una moneda sólida y resistente a la censura, para prosperar en tiempos de incertidumbre revela no solo una simple tendencia bajista del mercado, sino problemas estructurales más profundos.
Impacto geopolítico, respuestas divergentes de dos activos
El 18 de enero, tras la amenaza del presidente Trump de imponer aranceles para impulsar la adquisición de Groenlandia, el mercado alcanzó un punto de inflexión inesperado. La amenaza de aranceles a los aliados de la OTAN y la posible acción militar en el Ártico elevaron rápidamente las tensiones geopolíticas, provocando un aumento explosivo en la demanda de reequilibrio de carteras por parte de los inversores.
En este proceso, las respuestas de ambos activos fueron opuestas. El oro, tradicional refugio en tiempos de riesgo a corto plazo, atrajo una fuerte demanda de los inversores, mientras que el Bitcoin se convirtió en la ‘primera opción de financiamiento’ para los inversores en medio de la crisis de liquidez y estrés. Esto refleja una diferencia fundamental en la confianza que el mercado deposita en cada uno.
La suerte del Bitcoin en medio de una crisis de liquidez: ¿una ‘máquina de efectivo’?
Greg Cipolaro, director de investigación global de NYDIG, analizó claramente este fenómeno. La naturaleza del Bitcoin —comercio constante, alta liquidez y sistemas de pago inmediatos— permite a los inversores vender rápidamente en caso de necesidad de liquidez. Por otro lado, el oro, aunque menos accesible, es un activo preferido por los inversores a largo plazo.
Cipolaro explicó: “En tiempos de estrés e incertidumbre, la preferencia por la liquidez domina, y esta dinámica golpea mucho más al Bitcoin que al oro”. Aunque el Bitcoin tiene una liquidez significativa en relación a su tamaño, sigue siendo un activo volátil que se liquida de forma reflexiva en entornos de aversión al riesgo. Los inversores utilizan el Bitcoin como una especie de ‘máquina de efectivo’ para reducir riesgos en sus carteras, lo que socava su papel como activo digital.
Cipolaro añadió: “El Bitcoin sigue siendo muy volátil y se liquida reflexivamente cuando se disuelve el apalancamiento. Como resultado, en entornos de aversión al riesgo, se usa frecuentemente para obtener liquidez y reducir riesgos en la cartera, independientemente de la narrativa a largo plazo, mientras que el oro continúa actuando como un verdadero absorbente de liquidez”.
Compra de oro por bancos centrales vs. venta de Bitcoin por grandes tenedores
El flujo de fondos también ha decidido el destino de estos activos. Los bancos centrales, comprando oro a niveles récord, están generando una fuerte demanda estructural, mientras que en el mercado del Bitcoin se observa lo contrario.
Según un informe de NYDIG, los grandes tenedores de Bitcoin están vendiendo, y los datos en cadena indican que las monedas antiguas siguen moviéndose hacia los exchanges. Esta ‘sobreventa’ constante debilita el soporte del precio. En contraste, en el mercado del oro, los grandes tenedores, especialmente los bancos centrales, continúan acumulando, lo que ha contribuido a mantener el nivel de soporte en torno a los $5,500.
Indicadores de sentimiento como el índice de miedo y avaricia de JM Bullion también reflejan esto. La extrema optimismo hacia el oro contrasta con los indicadores similares en criptomonedas, que aún permanecen en niveles de miedo. A pesar del relato de ‘activos tangibles’, los inversores siguen negociando Bitcoin como un activo de alto beta y prefieren el oro y la plata físicos como reserva de valor.
Riesgo a corto plazo vs. confusión a largo plazo: ¿qué elige el mercado?
La volatilidad actual se percibe como resultado de amenazas arancelarias, políticas y shocks a corto plazo. El oro, que ha sido durante mucho tiempo un medio de cobertura contra estas incertidumbres, sigue siendo la opción natural para los inversores. En cambio, el Bitcoin está más relacionado con problemas más profundos —como la depreciación de las monedas fiduciarias o crisis de deuda soberana— que corresponden a una confusión geopolítica a largo plazo.
Cipolaro distinguió claramente esta diferencia: “El oro sobresale en momentos de pérdida inmediata de confianza, riesgo de guerra y colapso del sistema, sin que ello implique una caída en el valor de la moneda fiduciaria o un colapso total”. Por otro lado, “el Bitcoin es más adecuado como cobertura frente a las turbulencias monetarias y geopolíticas que ocurren en años o décadas, y frente a una pérdida de confianza que se desarrolla lentamente”.
El mercado actual, al evaluar el riesgo, limita las oportunidades de prosperidad del Bitcoin. Mientras los inversores perciban los riesgos actuales como peligros, pero no aún como una crisis estructural, el oro seguirá siendo la principal herramienta de cobertura. Para que el Bitcoin vuelva a prosperar, es probable que la incertidumbre del mercado deba evolucionar de shocks políticos temporales a una pérdida de confianza estructural.