El mercado de metales preciosos experimentó un fuerte rebote el martes, con los precios del oro y la plata subiendo de manera significativa mientras el dólar estadounidense retrocedía en múltiples frentes. El oro de COMEX de abril subió +282,40 puntos (+6,07%), mientras que la plata de COMEX de marzo se disparó +6,292 (+8,17%), recuperando un terreno importante perdido en las dos sesiones de negociación anteriores. Este rally en los metales preciosos contrasta marcadamente con la caída del índice del dólar del -0,21%, reflejando un cambio más amplio en el mercado hacia la diversificación de activos en medio de incertidumbres económicas y geopolíticas.
Por qué el dólar perdió terreno
El dólar enfrentó vientos en contra desde varias direcciones el martes. Un factor destacado fue la fortaleza del yuan chino, que alcanzó un máximo de 2,5 años frente al dólar. Este impulso de la moneda asiática subrayó un aumento en los flujos de capital alejándose de los activos estadounidenses. Mientras tanto, la dinámica de los rendimientos cambió en contra del dólar cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro, que habían subido temprano en la sesión, se redujeron, erosionando la ventaja en las tasas de interés de la moneda respecto a sus competidores.
La debilidad del dólar ganó impulso a medida que los mercados bursátiles se vendieron, lo que provocó un aumento en la demanda de la moneda como refugio seguro. Sin embargo, este apoyo resultó ser temporal, ya que otros factores volvieron a tomar el control. El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Tom Barkin, ofreció señales mixtas, sugiriendo que las perspectivas económicas de EE. UU. están mejorando a medida que la incertidumbre disminuye, aunque reconoció que la inflación sigue por encima del objetivo del 2% de la Fed y que la contratación se concentra en un número limitado de sectores. Sus comentarios brindaron un apoyo modesto al dólar a pesar de la debilidad generalizada.
Añadiendo otra capa de complejidad, el cierre parcial del gobierno de EE. UU., que ahora lleva cuatro días, pesó sobre la moneda. Aunque se esperaba que un proyecto de ley de gastos avanzara en una votación en la Cámara de Representantes más tarde el martes, la incertidumbre en torno a la estabilidad fiscal continuó presionando al dólar. Además, el dólar sigue bajo presión por salidas de capital, ya que los inversores extranjeros reevaluan sus tenencias en EE. UU. ante preocupaciones sobre el creciente déficit federal y la fragmentación política.
Los comentarios recientes del presidente Trump, expresando comodidad con la debilidad del dólar, también han socavado el atractivo de la moneda. La nominación de Keven Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal—considerada más hawkish que otros candidatos—había brindado un apoyo temporal la semana pasada, pero el impulso de ese desarrollo ha comenzado a desvanecerse.
La ventaja de los metales preciosos
La debilidad del dólar creó un entorno ideal para que los metales preciosos prosperaran. Los commodities denominados en dólares suelen ganar atractivo cuando el dólar cae, ya que se vuelven más asequibles para los compradores internacionales. Más allá de esta ventaja mecánica, los metales preciosos están captando interés de inversión debido a la creciente demanda de activos refugio.
Las tensiones geopolíticas permanecen elevadas, con preocupaciones continuas sobre las políticas arancelarias de EE. UU. y la inestabilidad en Irán, Ucrania, Oriente Medio y Venezuela. Esta incertidumbre está llevando a los inversores a mover capital hacia activos tangibles percibidos como reservas de valor. La “estrategia de depreciación del dólar”—una estrategia basada en la pérdida de poder adquisitivo de la moneda estadounidense debido a déficits fiscales y expansión monetaria—ha ganado tracción, beneficiando aún más a los metales preciosos como cobertura contra la depreciación de la moneda.
La incertidumbre política en EE. UU., combinada con déficits gubernamentales sustanciales y dudas sobre la dirección de la política fiscal, está convenciendo a los inversores de reducir sus tenencias en dólares. Los metales preciosos ofrecen una alternativa que, históricamente, ha protegido el poder adquisitivo durante períodos inflacionarios y de transición política. El cierre parcial del gobierno, aunque se espera que se resuelva rápidamente, refuerza las preocupaciones sobre la gobernanza y la gestión fiscal en EE. UU.
Las recientes inyecciones de liquidez en el sistema financiero también están apoyando la demanda de metales preciosos. El anuncio de la Reserva Federal en diciembre de un programa de liquidez mensual de 40 mil millones de dólares ha suavizado las condiciones financieras y ha incentivado la diversificación de activos, incluyendo la asignación a metales preciosos. Este estímulo monetario contrasta con las expectativas de que la Fed recortará las tasas en aproximadamente 50 puntos básicos durante 2026, mientras que se espera que el Banco de Japón aumente las tasas en 25 puntos básicos y que el Banco Central Europeo mantenga los niveles actuales.
Los bancos centrales y los fondos impulsan al alza a los metales preciosos
Una fuerte demanda institucional proporciona un respaldo crucial para los precios de los metales preciosos. El Banco Popular de China (PBOC) ha estado acumulando reservas de oro de manera constante, con las tenencias aumentando en 30,000 onzas troy hasta 74.15 millones de onzas en diciembre, marcando el decimocuarto mes consecutivo de incrementos. Esta compra sostenida indica confianza en los metales preciosos como diversificador de cartera y seguro contra riesgos de moneda.
La actividad de los bancos centrales a nivel mundial va más allá de China. El Consejo Mundial del Oro informó que los bancos centrales de todo el mundo compraron 220 toneladas métricas de oro durante el tercer trimestre, lo que representa un aumento del +28% respecto al segundo trimestre. Este ritmo acelerado de acumulación oficial ha ayudado a sostener los precios y sugiere que las autoridades monetarias consideran a los metales preciosos como reservas esenciales.
La actividad de los fondos de inversión ha añadido impulso adicional. Las posiciones largas en fondos cotizados en oro alcanzaron un máximo de 3.5 años el miércoles pasado, indicando que los inversores minoristas e institucionales están acumulando posiciones. Las tenencias en fondos ETF de plata también alcanzaron un máximo de 3.5 años el 23 de diciembre, aunque las liquidaciones posteriores—especialmente tras la nominación de Keven Warsh como presidente de la Fed el viernes pasado—redujeron esas tenencias a un mínimo de 2.5 meses el lunes. La volatilidad aguda a corto plazo en las posiciones de fondos de plata refleja la sensibilidad a las señales de política monetaria.
Expectativas del mercado y perspectivas
De cara al futuro, los mercados están valorando una probabilidad del 9% de un recorte de tasas de -25 puntos básicos en la próxima reunión de política de la Fed programada para el 17-18 de marzo. Para el Banco de Japón, las expectativas de un endurecimiento parecen extremadamente limitadas, con una probabilidad del 0% de un aumento de tasas en la reunión de política del 19 de marzo. El Banco Central Europeo enfrenta presiones dovish tras datos de inflación más débiles de lo esperado en Francia, donde el IPC armonizado de enero cayó -0,4% mes a mes y subió +0,2% interanual, quedando por debajo de las expectativas.
Estas trayectorias divergentes de política monetaria refuerzan el caso de los metales preciosos. La perspectiva de un entorno de tasas más bajas en EE. UU., combinada con posibles endurecimientos en otros lugares, respalda la demanda de activos alternativos. Los especialistas en divisas que monitorean el par EUR/USD vieron cómo la pareja subió +0,20% el martes, mientras que USD/JPY aumentó +0,10%, reflejando cambios modestos en los mercados de divisas a medida que los metales preciosos ganan interés como coberturas contra la incertidumbre financiera.
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El aumento de los metales preciosos mientras el dólar se debilita en medio de la incertidumbre política
El mercado de metales preciosos experimentó un fuerte rebote el martes, con los precios del oro y la plata subiendo de manera significativa mientras el dólar estadounidense retrocedía en múltiples frentes. El oro de COMEX de abril subió +282,40 puntos (+6,07%), mientras que la plata de COMEX de marzo se disparó +6,292 (+8,17%), recuperando un terreno importante perdido en las dos sesiones de negociación anteriores. Este rally en los metales preciosos contrasta marcadamente con la caída del índice del dólar del -0,21%, reflejando un cambio más amplio en el mercado hacia la diversificación de activos en medio de incertidumbres económicas y geopolíticas.
Por qué el dólar perdió terreno
El dólar enfrentó vientos en contra desde varias direcciones el martes. Un factor destacado fue la fortaleza del yuan chino, que alcanzó un máximo de 2,5 años frente al dólar. Este impulso de la moneda asiática subrayó un aumento en los flujos de capital alejándose de los activos estadounidenses. Mientras tanto, la dinámica de los rendimientos cambió en contra del dólar cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro, que habían subido temprano en la sesión, se redujeron, erosionando la ventaja en las tasas de interés de la moneda respecto a sus competidores.
La debilidad del dólar ganó impulso a medida que los mercados bursátiles se vendieron, lo que provocó un aumento en la demanda de la moneda como refugio seguro. Sin embargo, este apoyo resultó ser temporal, ya que otros factores volvieron a tomar el control. El presidente de la Reserva Federal de Richmond, Tom Barkin, ofreció señales mixtas, sugiriendo que las perspectivas económicas de EE. UU. están mejorando a medida que la incertidumbre disminuye, aunque reconoció que la inflación sigue por encima del objetivo del 2% de la Fed y que la contratación se concentra en un número limitado de sectores. Sus comentarios brindaron un apoyo modesto al dólar a pesar de la debilidad generalizada.
Añadiendo otra capa de complejidad, el cierre parcial del gobierno de EE. UU., que ahora lleva cuatro días, pesó sobre la moneda. Aunque se esperaba que un proyecto de ley de gastos avanzara en una votación en la Cámara de Representantes más tarde el martes, la incertidumbre en torno a la estabilidad fiscal continuó presionando al dólar. Además, el dólar sigue bajo presión por salidas de capital, ya que los inversores extranjeros reevaluan sus tenencias en EE. UU. ante preocupaciones sobre el creciente déficit federal y la fragmentación política.
Los comentarios recientes del presidente Trump, expresando comodidad con la debilidad del dólar, también han socavado el atractivo de la moneda. La nominación de Keven Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal—considerada más hawkish que otros candidatos—había brindado un apoyo temporal la semana pasada, pero el impulso de ese desarrollo ha comenzado a desvanecerse.
La ventaja de los metales preciosos
La debilidad del dólar creó un entorno ideal para que los metales preciosos prosperaran. Los commodities denominados en dólares suelen ganar atractivo cuando el dólar cae, ya que se vuelven más asequibles para los compradores internacionales. Más allá de esta ventaja mecánica, los metales preciosos están captando interés de inversión debido a la creciente demanda de activos refugio.
Las tensiones geopolíticas permanecen elevadas, con preocupaciones continuas sobre las políticas arancelarias de EE. UU. y la inestabilidad en Irán, Ucrania, Oriente Medio y Venezuela. Esta incertidumbre está llevando a los inversores a mover capital hacia activos tangibles percibidos como reservas de valor. La “estrategia de depreciación del dólar”—una estrategia basada en la pérdida de poder adquisitivo de la moneda estadounidense debido a déficits fiscales y expansión monetaria—ha ganado tracción, beneficiando aún más a los metales preciosos como cobertura contra la depreciación de la moneda.
La incertidumbre política en EE. UU., combinada con déficits gubernamentales sustanciales y dudas sobre la dirección de la política fiscal, está convenciendo a los inversores de reducir sus tenencias en dólares. Los metales preciosos ofrecen una alternativa que, históricamente, ha protegido el poder adquisitivo durante períodos inflacionarios y de transición política. El cierre parcial del gobierno, aunque se espera que se resuelva rápidamente, refuerza las preocupaciones sobre la gobernanza y la gestión fiscal en EE. UU.
Las recientes inyecciones de liquidez en el sistema financiero también están apoyando la demanda de metales preciosos. El anuncio de la Reserva Federal en diciembre de un programa de liquidez mensual de 40 mil millones de dólares ha suavizado las condiciones financieras y ha incentivado la diversificación de activos, incluyendo la asignación a metales preciosos. Este estímulo monetario contrasta con las expectativas de que la Fed recortará las tasas en aproximadamente 50 puntos básicos durante 2026, mientras que se espera que el Banco de Japón aumente las tasas en 25 puntos básicos y que el Banco Central Europeo mantenga los niveles actuales.
Los bancos centrales y los fondos impulsan al alza a los metales preciosos
Una fuerte demanda institucional proporciona un respaldo crucial para los precios de los metales preciosos. El Banco Popular de China (PBOC) ha estado acumulando reservas de oro de manera constante, con las tenencias aumentando en 30,000 onzas troy hasta 74.15 millones de onzas en diciembre, marcando el decimocuarto mes consecutivo de incrementos. Esta compra sostenida indica confianza en los metales preciosos como diversificador de cartera y seguro contra riesgos de moneda.
La actividad de los bancos centrales a nivel mundial va más allá de China. El Consejo Mundial del Oro informó que los bancos centrales de todo el mundo compraron 220 toneladas métricas de oro durante el tercer trimestre, lo que representa un aumento del +28% respecto al segundo trimestre. Este ritmo acelerado de acumulación oficial ha ayudado a sostener los precios y sugiere que las autoridades monetarias consideran a los metales preciosos como reservas esenciales.
La actividad de los fondos de inversión ha añadido impulso adicional. Las posiciones largas en fondos cotizados en oro alcanzaron un máximo de 3.5 años el miércoles pasado, indicando que los inversores minoristas e institucionales están acumulando posiciones. Las tenencias en fondos ETF de plata también alcanzaron un máximo de 3.5 años el 23 de diciembre, aunque las liquidaciones posteriores—especialmente tras la nominación de Keven Warsh como presidente de la Fed el viernes pasado—redujeron esas tenencias a un mínimo de 2.5 meses el lunes. La volatilidad aguda a corto plazo en las posiciones de fondos de plata refleja la sensibilidad a las señales de política monetaria.
Expectativas del mercado y perspectivas
De cara al futuro, los mercados están valorando una probabilidad del 9% de un recorte de tasas de -25 puntos básicos en la próxima reunión de política de la Fed programada para el 17-18 de marzo. Para el Banco de Japón, las expectativas de un endurecimiento parecen extremadamente limitadas, con una probabilidad del 0% de un aumento de tasas en la reunión de política del 19 de marzo. El Banco Central Europeo enfrenta presiones dovish tras datos de inflación más débiles de lo esperado en Francia, donde el IPC armonizado de enero cayó -0,4% mes a mes y subió +0,2% interanual, quedando por debajo de las expectativas.
Estas trayectorias divergentes de política monetaria refuerzan el caso de los metales preciosos. La perspectiva de un entorno de tasas más bajas en EE. UU., combinada con posibles endurecimientos en otros lugares, respalda la demanda de activos alternativos. Los especialistas en divisas que monitorean el par EUR/USD vieron cómo la pareja subió +0,20% el martes, mientras que USD/JPY aumentó +0,10%, reflejando cambios modestos en los mercados de divisas a medida que los metales preciosos ganan interés como coberturas contra la incertidumbre financiera.