El atractivo es obvio: compra criptomonedas con tarjeta de crédito sin verificación KYC, y de repente tienes libertad. Sin formularios interminables, sin subir fotos de identificación, sin escaneos faciales. Para muchas personas que navegan por un panorama financiero cada vez más vigilado, esto suena como el Santo Grial. Pero, ¿lo es realmente? Como re