El gigante de las criptomonedas invierte 21 millones de dólares para apoyar a Trump, lanzando la "batalla de políticas" en las elecciones de medio término
La Comisión Federal de Elecciones de EE. UU. (FEC) ha publicado documentos recientes que muestran que las dos principales plataformas de criptomonedas Gemini y Crypto .com han contribuido en total más de 21 millones de dólares a “MAGA Inc.”, un super PAC que apoya al presidente Trump, convirtiéndose en uno de sus mayores patrocinadores individuales. Entre ellas, Gemini aportó 1,5 millones de USDC liquidados, mientras que la matriz de Crypto .com, Foris DAX, realizó dos aportaciones de 20 millones de dólares.
Aunque esta enorme donación ocurrió en un ciclo en el que Trump no necesita buscar la reelección, su objetivo apunta directamente a las elecciones intermedias de 2026, que decidirán el control del Congreso, y busca influir en la dirección de las políticas de regulación de activos digitales en los próximos años. Este movimiento marca que las empresas criptográficas mainstream ya no se conforman con hacer lobby en la sombra, sino que, a una escala y con una inmediatez sin precedentes, se involucran profundamente en la política estadounidense para asegurar que la balanza legislativa se incline a favor de un sector amigable.
Análisis de la donación de 21 millones de dólares: estrategias de las dos plataformas y el consenso sectorial
Según los documentos detallados divulgados por la FEC a principios de enero, esta contribución de más de 21 millones de dólares se compone claramente en dos partes, reflejando las distintas estrategias de participación de Gemini y Crypto .com. La contribución de Gemini se presenta en forma de 1,5 millones de USDC liquidados, una operación típica de una plataforma de criptomonedas nativa, que destaca su identidad como un exchange cripto tradicional y consolidado. Por otro lado, Crypto .com, a través de su matriz estadounidense Foris DAX Inc., realizó dos donaciones en efectivo por 10 millones de dólares cada una, una forma más tradicional de contribución política, en línea con su estrategia reciente de ampliar su base de usuarios mainstream y fortalecer vínculos con las finanzas tradicionales y los medios de comunicación.
Es interesante notar la creciente relación entre Crypto .com y el entorno de Trump. Desde 2025, la plataforma ha establecido una colaboración con la empresa de medios de Trump como parte de su estrategia de bonos de activos digitales. La donación de 20 millones de dólares puede interpretarse como una extensión natural y profunda de esta relación comercial en el plano político, con la intención de convertir la confianza empresarial en influencia política mediante vínculos de capital. Aunque los caminos de ambas plataformas difieren, su objetivo común es claro: asegurar que en las instituciones legislativas que decidirán el marco regulatorio en los próximos años, exista una fuerza poderosa que defienda los intereses del sector.
Esta donación se canalizará hacia “MAGA Inc.”, que actualmente cuenta con casi 300 millones de dólares en fondos de guerra. Este tipo de comités tienen un gran peso en la política estadounidense, ya que no están limitados por los límites de contribución directa a candidatos y pueden recibir fondos ilimitados para apoyar temas específicos o atacar a oponentes políticos, principalmente mediante publicidad mediática masiva y movilización precisa del electorado. La inyección de fondos del sector cripto dota a este comité de más recursos para impulsar candidatos que apoyen políticas favorables a las criptomonedas en distritos clave, o para atacar a los opositores que se oponen a ellas. Esto ya no es solo un acto de lobby sectorial, sino una inversión política concreta y con impacto directo en los resultados electorales.
Las elecciones intermedias de 2026, donaciones clave del sector cripto y sus objetivos
Principales donantes: Crypto .com (a través de Foris DAX, 20 millones de dólares), Gemini (donación de 1,5 millones de USDC)
Destinatario: Super PAC “MAGA Inc.” que apoya al presidente Trump
Fondos totales del comité: aproximadamente entre 294 y 304 millones de dólares
Tipo de donación: gastos políticos ilimitados para publicidad, movilización electoral, etc., con impacto directo en las elecciones
Objetivo estratégico principal: influir en las elecciones de 2026, asegurando que el Congreso (especialmente el Cámara de Representantes y el Senado) esté dominado por partidos o legisladores favorables al sector cripto
Otros grandes patrocinadores del sector: Ejecutivos de Shift4 Payments (100 millones de dólares), JPMorgan Chase (más de 4 millones de dólares), Greg Brockman, presidente de OpenAI (25 millones de dólares)
¿Por qué centrarse en las elecciones intermedias? El control del Congreso, la clave para la regulación cripto
Una duda común es: si el mandato de Trump termina en enero de 2029, y él no participa directamente en las elecciones de 2026, ¿por qué el sector cripto invierte tanto en este momento? La respuesta radica en la estructura política única de EE. UU.: el Congreso tiene el poder decisivo sobre legislación y regulación, y las elecciones intermedias determinarán quién controla las cámaras en los próximos dos años. Para la industria de las criptomonedas, que está en una encrucijada regulatoria, la composición del Congreso es más determinante que los discursos del presidente en la Casa Blanca.
En 2026, se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 de los 100 del Senado. Actualmente, los republicanos tienen una mayoría estrecha en ambas cámaras, pero los demócratas están atentos y buscan revertir la situación en las elecciones intermedias. Cualquier cambio en el control puede alterar radicalmente la dirección de comités clave, como el Comité de Servicios Financieros de la Cámara y el Comité Bancario del Senado, que redactan y revisan leyes fundamentales como la “Ley de Estabilidad de Pagos en Stablecoins” y la “Ley de Estructura del Mercado de Activos Digitales”. Los presidentes de estos comités deciden qué proyectos avanzan a audiencias y votaciones, y cuáles se dejan en espera indefinida. Un presidente con una postura abierta a la tecnología cripto, frente a uno con una postura escéptica o hostil, puede marcar una diferencia sustancial en las políticas futuras.
En estas elecciones, hay varias candidaturas que pueden ser “cruciales” para el sector. La más destacada es la de la senadora Cynthia Lummis de Wyoming. Como una de las voces más abiertas a las criptomonedas en el Congreso, anunció en diciembre pasado que no buscará la reelección, lo que sin duda priva al sector de una defensora influyente. Quién la reemplazará y si podrá mantener su postura será una gran incógnita. Por otro lado, en Massachusetts, el republicano John Dighton, conocido por su lucha en defensa de XRP contra la SEC, desafía a la veterana senadora demócrata Ed Markey. Si Dighton gana, aportará una voz experta en leyes cripto al Senado. La competencia por estos escaños clave es el foco de la influencia que buscan ejercer Crypto .com y Gemini con sus fondos.
De novatos políticos a actores en las reglas del juego: evolución y riesgos de la estrategia de donaciones cripto
Estas donaciones de 21 millones de dólares no son un evento aislado, sino la última muestra de cómo la participación política del sector cripto madura y se profesionaliza. En el ciclo electoral de 2024, comités como Fairshake, Defend American Jobs y Protect Progress invirtieron más de 100 millones de dólares en compras masivas de medios para apoyar candidatos afines, logrando, por ejemplo, que los republicanos recuperaran el control del Senado, con unos 40 millones de dólares en Ohio considerados decisivos.
A diferencia de 2024, donde predominó la influencia a través de organizaciones sectoriales como Fairshake, en 2026 las principales plataformas están “participando directamente”. Esto envía una señal clara: las grandes empresas cripto ya no se conforman con influir indirectamente mediante asociaciones, sino que consideran que el riesgo político es ahora un riesgo comercial central, y deben gestionar recursos propios. La conducta de Crypto .com y Gemini puede generar un efecto dominó, impulsando a otros exchanges, market makers o fondos de inversión con gran capital a reevaluar sus estrategias políticas y aumentar su lobby y donaciones directas.
Pero esta intervención política de alto perfil y directa también tiene riesgos. Por un lado, puede acelerar la influencia del sector en Washington, haciendo que los legisladores perciban a los criptoactores como un grupo de votantes y grupos de interés con gran capacidad de movilización y fondos. Por otro lado, puede generar rechazo. Los opositores acusarán a la industria de intentar “comprar políticas”, priorizando sus intereses sobre la protección del consumidor y la estabilidad financiera, reforzando posturas regulatorias más estrictas. Además, vincularse demasiado a un político o partido puede implicar riesgos si cambian las preferencias públicas. El sector debe mostrar músculo, pero también diplomacia responsable y transversal, para evitar caer en otra trampa regulatoria.
Impacto sectorial y perspectivas futuras: una “guerra legislativa” que definirá la próxima década
El impacto final de estas enormes donaciones se reflejará en los próximos años en el marco regulatorio de las criptomonedas en EE. UU. Muchas leyes clave aún están en discusión. La más urgente es la ley de regulación de stablecoins, que busca establecer un marco federal para los stablecoins de pago, condición previa para que entren grandes actores tradicionales. También están en debate la clasificación de los activos digitales como valores o bienes, la regulación de los exchanges, las políticas fiscales y las reglas contra el lavado de dinero. Un Congreso favorable al sector podría impulsar reglas claras, viables y que fomenten la innovación; uno hostil, en cambio, podría aprobar restricciones severas o ampliar la regulación y la fiscalización.
Desde una perspectiva más amplia, la conciencia política del sector cripto es un paso necesario para su mainstream y su institucionalización. La historia muestra que Wall Street, las grandes tecnológicas (Silicon Valley) y la industria farmacéutica pasaron de ser objetos de regulación a actores que participan en la creación de esas reglas. Donaciones, financiamiento de think tanks, contratación de exfuncionarios para lobby, son acciones habituales en la operación de industrias maduras en Washington. La actuación de Crypto .com y Gemini indica que el sector cripto está aprendiendo rápidamente esas reglas y busca pasar de ser un receptor pasivo a un actor activo en la formulación de políticas.
De cara al futuro, las elecciones intermedias de 2026 serán solo una batalla en esta larga guerra legislativa. Independientemente del resultado, la participación política del sector no disminuirá. Es probable que veamos estrategias más variadas: no solo apoyar a republicanos, sino también buscar alianzas con demócratas pro-tecnología; hacer lobby en el Congreso y en los estados (como Nueva York o California); y promover movilización ciudadana y de usuarios para transmitir demandas directas a los legisladores. La “guerra de políticas” que empieza con estas donaciones de 21 millones de dólares decidirá si las criptomonedas en EE. UU. y globalmente se integran en el sistema financiero mainstream o se relegan a un segmento controvertido y marginal.
¿Qué es un super PAC? La “bomba de dinero” en la política estadounidense
En la política de EE. UU., un super PAC (Comité de Acción Política) es una organización que puede aceptar donaciones ilimitadas de empresas, sindicatos, individuos y asociaciones. La diferencia clave con los PAC tradicionales es que los super PAC no pueden donar directamente a candidatos o partidos, pero su dinero puede usarse sin límites en “gastos independientes” para apoyar o atacar a candidatos, como en anuncios de TV, campañas de mailing o movilización electoral.
Los super PAC surgieron en 2010 tras una decisión histórica de la Corte Suprema, que dictaminó que limitar los gastos independientes de empresas o sindicatos violaba la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión. Desde entonces, los super PAC se han convertido en las herramientas de financiamiento más poderosas y directas en las elecciones estadounidenses, a menudo comparados con “armas nucleares de dinero”. Ejemplos como “MAGA Inc.” que apoya a Trump, o Fairshake, financiado por la industria cripto, son típicos super PAC. Su existencia permite que empresas como Crypto .com puedan invertir decenas de millones de dólares para influir decisivamente en los resultados electorales en distritos clave, allanando el camino para lograr sus objetivos políticos.
Fairshake y otros comités políticos del sector cripto: la “flota conjunta” de la industria
Antes de que Crypto .com y Gemini hicieran donaciones directas, la industria cripto ya había formado una red de comités de acción política para hacer lobby colectivo. El más destacado es Fairshake, que recibe fondos de Coinbase, Andreessen Horowitz (a16z) y otros grandes actores y fondos de inversión. Fairshake trabaja en conjunto con otros comités como Defend American Jobs y Protect Progress, formando una especie de “flota conjunta” que cubre diferentes espectros políticos y enfoques estratégicos.
Estas organizaciones sectoriales suelen tener estrategias más finas y duraderas. No solo invierten en grandes campañas electorales, sino que también se enfocan en las elecciones parciales en congresos y senados, como en Virginia y Florida en 2025. Su objetivo no es solo apoyar a un partido, sino identificar y respaldar candidatos que sean abiertos o conocedores de las tecnologías cripto, independientemente de su afiliación. También trabajan para frenar a los legisladores que consideran “opositores obstinados”. Este tipo de operación política, impulsada por fondos sectoriales, busca cambiar de forma sistemática la percepción y composición del Congreso respecto a las criptomonedas, y es la infraestructura central para la estrategia a largo plazo del sector. La donación directa de Crypto .com y Gemini puede entenderse como una extensión y mejora de esa acción colectiva, mostrando que la influencia política del sector está creciendo en múltiples niveles.
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El gigante de las criptomonedas invierte 21 millones de dólares para apoyar a Trump, lanzando la "batalla de políticas" en las elecciones de medio término
La Comisión Federal de Elecciones de EE. UU. (FEC) ha publicado documentos recientes que muestran que las dos principales plataformas de criptomonedas Gemini y Crypto .com han contribuido en total más de 21 millones de dólares a “MAGA Inc.”, un super PAC que apoya al presidente Trump, convirtiéndose en uno de sus mayores patrocinadores individuales. Entre ellas, Gemini aportó 1,5 millones de USDC liquidados, mientras que la matriz de Crypto .com, Foris DAX, realizó dos aportaciones de 20 millones de dólares.
Aunque esta enorme donación ocurrió en un ciclo en el que Trump no necesita buscar la reelección, su objetivo apunta directamente a las elecciones intermedias de 2026, que decidirán el control del Congreso, y busca influir en la dirección de las políticas de regulación de activos digitales en los próximos años. Este movimiento marca que las empresas criptográficas mainstream ya no se conforman con hacer lobby en la sombra, sino que, a una escala y con una inmediatez sin precedentes, se involucran profundamente en la política estadounidense para asegurar que la balanza legislativa se incline a favor de un sector amigable.
Análisis de la donación de 21 millones de dólares: estrategias de las dos plataformas y el consenso sectorial
Según los documentos detallados divulgados por la FEC a principios de enero, esta contribución de más de 21 millones de dólares se compone claramente en dos partes, reflejando las distintas estrategias de participación de Gemini y Crypto .com. La contribución de Gemini se presenta en forma de 1,5 millones de USDC liquidados, una operación típica de una plataforma de criptomonedas nativa, que destaca su identidad como un exchange cripto tradicional y consolidado. Por otro lado, Crypto .com, a través de su matriz estadounidense Foris DAX Inc., realizó dos donaciones en efectivo por 10 millones de dólares cada una, una forma más tradicional de contribución política, en línea con su estrategia reciente de ampliar su base de usuarios mainstream y fortalecer vínculos con las finanzas tradicionales y los medios de comunicación.
Es interesante notar la creciente relación entre Crypto .com y el entorno de Trump. Desde 2025, la plataforma ha establecido una colaboración con la empresa de medios de Trump como parte de su estrategia de bonos de activos digitales. La donación de 20 millones de dólares puede interpretarse como una extensión natural y profunda de esta relación comercial en el plano político, con la intención de convertir la confianza empresarial en influencia política mediante vínculos de capital. Aunque los caminos de ambas plataformas difieren, su objetivo común es claro: asegurar que en las instituciones legislativas que decidirán el marco regulatorio en los próximos años, exista una fuerza poderosa que defienda los intereses del sector.
Esta donación se canalizará hacia “MAGA Inc.”, que actualmente cuenta con casi 300 millones de dólares en fondos de guerra. Este tipo de comités tienen un gran peso en la política estadounidense, ya que no están limitados por los límites de contribución directa a candidatos y pueden recibir fondos ilimitados para apoyar temas específicos o atacar a oponentes políticos, principalmente mediante publicidad mediática masiva y movilización precisa del electorado. La inyección de fondos del sector cripto dota a este comité de más recursos para impulsar candidatos que apoyen políticas favorables a las criptomonedas en distritos clave, o para atacar a los opositores que se oponen a ellas. Esto ya no es solo un acto de lobby sectorial, sino una inversión política concreta y con impacto directo en los resultados electorales.
Las elecciones intermedias de 2026, donaciones clave del sector cripto y sus objetivos
Principales donantes: Crypto .com (a través de Foris DAX, 20 millones de dólares), Gemini (donación de 1,5 millones de USDC)
Destinatario: Super PAC “MAGA Inc.” que apoya al presidente Trump
Fondos totales del comité: aproximadamente entre 294 y 304 millones de dólares
Tipo de donación: gastos políticos ilimitados para publicidad, movilización electoral, etc., con impacto directo en las elecciones
Objetivo estratégico principal: influir en las elecciones de 2026, asegurando que el Congreso (especialmente el Cámara de Representantes y el Senado) esté dominado por partidos o legisladores favorables al sector cripto
Otros grandes patrocinadores del sector: Ejecutivos de Shift4 Payments (100 millones de dólares), JPMorgan Chase (más de 4 millones de dólares), Greg Brockman, presidente de OpenAI (25 millones de dólares)
¿Por qué centrarse en las elecciones intermedias? El control del Congreso, la clave para la regulación cripto
Una duda común es: si el mandato de Trump termina en enero de 2029, y él no participa directamente en las elecciones de 2026, ¿por qué el sector cripto invierte tanto en este momento? La respuesta radica en la estructura política única de EE. UU.: el Congreso tiene el poder decisivo sobre legislación y regulación, y las elecciones intermedias determinarán quién controla las cámaras en los próximos dos años. Para la industria de las criptomonedas, que está en una encrucijada regulatoria, la composición del Congreso es más determinante que los discursos del presidente en la Casa Blanca.
En 2026, se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 de los 100 del Senado. Actualmente, los republicanos tienen una mayoría estrecha en ambas cámaras, pero los demócratas están atentos y buscan revertir la situación en las elecciones intermedias. Cualquier cambio en el control puede alterar radicalmente la dirección de comités clave, como el Comité de Servicios Financieros de la Cámara y el Comité Bancario del Senado, que redactan y revisan leyes fundamentales como la “Ley de Estabilidad de Pagos en Stablecoins” y la “Ley de Estructura del Mercado de Activos Digitales”. Los presidentes de estos comités deciden qué proyectos avanzan a audiencias y votaciones, y cuáles se dejan en espera indefinida. Un presidente con una postura abierta a la tecnología cripto, frente a uno con una postura escéptica o hostil, puede marcar una diferencia sustancial en las políticas futuras.
En estas elecciones, hay varias candidaturas que pueden ser “cruciales” para el sector. La más destacada es la de la senadora Cynthia Lummis de Wyoming. Como una de las voces más abiertas a las criptomonedas en el Congreso, anunció en diciembre pasado que no buscará la reelección, lo que sin duda priva al sector de una defensora influyente. Quién la reemplazará y si podrá mantener su postura será una gran incógnita. Por otro lado, en Massachusetts, el republicano John Dighton, conocido por su lucha en defensa de XRP contra la SEC, desafía a la veterana senadora demócrata Ed Markey. Si Dighton gana, aportará una voz experta en leyes cripto al Senado. La competencia por estos escaños clave es el foco de la influencia que buscan ejercer Crypto .com y Gemini con sus fondos.
De novatos políticos a actores en las reglas del juego: evolución y riesgos de la estrategia de donaciones cripto
Estas donaciones de 21 millones de dólares no son un evento aislado, sino la última muestra de cómo la participación política del sector cripto madura y se profesionaliza. En el ciclo electoral de 2024, comités como Fairshake, Defend American Jobs y Protect Progress invirtieron más de 100 millones de dólares en compras masivas de medios para apoyar candidatos afines, logrando, por ejemplo, que los republicanos recuperaran el control del Senado, con unos 40 millones de dólares en Ohio considerados decisivos.
A diferencia de 2024, donde predominó la influencia a través de organizaciones sectoriales como Fairshake, en 2026 las principales plataformas están “participando directamente”. Esto envía una señal clara: las grandes empresas cripto ya no se conforman con influir indirectamente mediante asociaciones, sino que consideran que el riesgo político es ahora un riesgo comercial central, y deben gestionar recursos propios. La conducta de Crypto .com y Gemini puede generar un efecto dominó, impulsando a otros exchanges, market makers o fondos de inversión con gran capital a reevaluar sus estrategias políticas y aumentar su lobby y donaciones directas.
Pero esta intervención política de alto perfil y directa también tiene riesgos. Por un lado, puede acelerar la influencia del sector en Washington, haciendo que los legisladores perciban a los criptoactores como un grupo de votantes y grupos de interés con gran capacidad de movilización y fondos. Por otro lado, puede generar rechazo. Los opositores acusarán a la industria de intentar “comprar políticas”, priorizando sus intereses sobre la protección del consumidor y la estabilidad financiera, reforzando posturas regulatorias más estrictas. Además, vincularse demasiado a un político o partido puede implicar riesgos si cambian las preferencias públicas. El sector debe mostrar músculo, pero también diplomacia responsable y transversal, para evitar caer en otra trampa regulatoria.
Impacto sectorial y perspectivas futuras: una “guerra legislativa” que definirá la próxima década
El impacto final de estas enormes donaciones se reflejará en los próximos años en el marco regulatorio de las criptomonedas en EE. UU. Muchas leyes clave aún están en discusión. La más urgente es la ley de regulación de stablecoins, que busca establecer un marco federal para los stablecoins de pago, condición previa para que entren grandes actores tradicionales. También están en debate la clasificación de los activos digitales como valores o bienes, la regulación de los exchanges, las políticas fiscales y las reglas contra el lavado de dinero. Un Congreso favorable al sector podría impulsar reglas claras, viables y que fomenten la innovación; uno hostil, en cambio, podría aprobar restricciones severas o ampliar la regulación y la fiscalización.
Desde una perspectiva más amplia, la conciencia política del sector cripto es un paso necesario para su mainstream y su institucionalización. La historia muestra que Wall Street, las grandes tecnológicas (Silicon Valley) y la industria farmacéutica pasaron de ser objetos de regulación a actores que participan en la creación de esas reglas. Donaciones, financiamiento de think tanks, contratación de exfuncionarios para lobby, son acciones habituales en la operación de industrias maduras en Washington. La actuación de Crypto .com y Gemini indica que el sector cripto está aprendiendo rápidamente esas reglas y busca pasar de ser un receptor pasivo a un actor activo en la formulación de políticas.
De cara al futuro, las elecciones intermedias de 2026 serán solo una batalla en esta larga guerra legislativa. Independientemente del resultado, la participación política del sector no disminuirá. Es probable que veamos estrategias más variadas: no solo apoyar a republicanos, sino también buscar alianzas con demócratas pro-tecnología; hacer lobby en el Congreso y en los estados (como Nueva York o California); y promover movilización ciudadana y de usuarios para transmitir demandas directas a los legisladores. La “guerra de políticas” que empieza con estas donaciones de 21 millones de dólares decidirá si las criptomonedas en EE. UU. y globalmente se integran en el sistema financiero mainstream o se relegan a un segmento controvertido y marginal.
¿Qué es un super PAC? La “bomba de dinero” en la política estadounidense
En la política de EE. UU., un super PAC (Comité de Acción Política) es una organización que puede aceptar donaciones ilimitadas de empresas, sindicatos, individuos y asociaciones. La diferencia clave con los PAC tradicionales es que los super PAC no pueden donar directamente a candidatos o partidos, pero su dinero puede usarse sin límites en “gastos independientes” para apoyar o atacar a candidatos, como en anuncios de TV, campañas de mailing o movilización electoral.
Los super PAC surgieron en 2010 tras una decisión histórica de la Corte Suprema, que dictaminó que limitar los gastos independientes de empresas o sindicatos violaba la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión. Desde entonces, los super PAC se han convertido en las herramientas de financiamiento más poderosas y directas en las elecciones estadounidenses, a menudo comparados con “armas nucleares de dinero”. Ejemplos como “MAGA Inc.” que apoya a Trump, o Fairshake, financiado por la industria cripto, son típicos super PAC. Su existencia permite que empresas como Crypto .com puedan invertir decenas de millones de dólares para influir decisivamente en los resultados electorales en distritos clave, allanando el camino para lograr sus objetivos políticos.
Fairshake y otros comités políticos del sector cripto: la “flota conjunta” de la industria
Antes de que Crypto .com y Gemini hicieran donaciones directas, la industria cripto ya había formado una red de comités de acción política para hacer lobby colectivo. El más destacado es Fairshake, que recibe fondos de Coinbase, Andreessen Horowitz (a16z) y otros grandes actores y fondos de inversión. Fairshake trabaja en conjunto con otros comités como Defend American Jobs y Protect Progress, formando una especie de “flota conjunta” que cubre diferentes espectros políticos y enfoques estratégicos.
Estas organizaciones sectoriales suelen tener estrategias más finas y duraderas. No solo invierten en grandes campañas electorales, sino que también se enfocan en las elecciones parciales en congresos y senados, como en Virginia y Florida en 2025. Su objetivo no es solo apoyar a un partido, sino identificar y respaldar candidatos que sean abiertos o conocedores de las tecnologías cripto, independientemente de su afiliación. También trabajan para frenar a los legisladores que consideran “opositores obstinados”. Este tipo de operación política, impulsada por fondos sectoriales, busca cambiar de forma sistemática la percepción y composición del Congreso respecto a las criptomonedas, y es la infraestructura central para la estrategia a largo plazo del sector. La donación directa de Crypto .com y Gemini puede entenderse como una extensión y mejora de esa acción colectiva, mostrando que la influencia política del sector está creciendo en múltiples niveles.