La familia Trump amplía su imperio criptográfico: World Liberty Financial solicita licencia bancaria nacional en busca de la hegemonía de las stablecoins
Por la familia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con un apoyo profundo a la empresa de criptomonedas World Liberty Financial, se ha presentado oficialmente la solicitud de licencia bancaria nacional ante la Oficina del Control de la Moneda (OCC), con el objetivo de establecer “World Liberty Trust” para unificar la emisión, custodia y cambio de su stablecoin USD1.
Si se aprueba, esto representará una penetración clave en el núcleo del sistema financiero tradicional por parte del rápido crecimiento del mapa criptográfico de la familia Trump, cuyo stablecoin USD1 ha alcanzado una valoración de aproximadamente 3,000 millones de dólares. La solicitud se realiza tras la toma de posesión del nuevo director de la OCC, nombrado por la administración Trump, y la firma de la Ley GENIUS, marcando un cambio significativo en la política regulatoria de criptomonedas en EE. UU. y allanando el camino para que otras empresas de criptomonedas obtengan licencias federales.
Actualización estratégica: de empresa de criptomonedas a banco autorizado federalmente
Recientemente, la intersección entre la industria de criptomonedas y la política en Washington ha vuelto a ser foco de atención. World Liberty Financial anunció oficialmente que ha presentado una solicitud ante la Oficina de Supervisión Financiera del Departamento del Tesoro de EE. UU. para una carta de banco fiduciario nacional. Esto no es una simple expansión comercial, sino un intento de cambiar fundamentalmente el marco regulatorio y el alcance de sus operaciones. Según la visión de la compañía, si la solicitud es aprobada, se creará una nueva entidad llamada World Liberty Trust. Esta entidad funcionará como una plataforma altamente regulada y unificada, integrando las operaciones que actualmente podrían estar dispersas bajo diferentes licencias estatales —especialmente la emisión y custodia de su stablecoin insignia USD1— en un solo sistema.
Para WLF, obtener la licencia de banco fiduciario nacional tiene un valor central en la “regulación única” y la “validez a nivel nacional”. El cofundador de la empresa, Zack Vitkoff, afirmó sin rodeos que la carta de banco fiduciario permitirá a la compañía “integrar la emisión, custodia y cambio en un solo producto completo, ofrecido bajo una entidad altamente regulada”. Esto significa que WLF podrá evitar la tediosa y costosa tarea de solicitar licencias de transferencia de dinero en cada uno de los 50 estados, y en su lugar, aceptar la supervisión federal de la OCC, mejorando significativamente la eficiencia operativa y la certeza regulatoria. Este movimiento también apunta claramente a atender a clientes institucionales más amplios, incluyendo principales exchanges centralizados (CEX), creadores de mercado y fondos de inversión, ofreciéndoles una solución integral de stablecoins.
Es importante destacar que la estructura de banco fiduciario tiene límites específicos en sus operaciones. A diferencia de un banco comercial convencional, no puede otorgar préstamos ni captar depósitos del público. Su función principal es la custodia de activos, gestión de fideicomisos y servicios de emisión específicos. Este es precisamente el enfoque de negocio que WLF planea: centrarse en activos digitales, especialmente en la emisión y custodia segura de stablecoins. Con esta estructura, WLF puede operar bajo un marco regulatorio estricto, evitando los requisitos de capital y riesgos de liquidez asociados a los bancos comerciales tradicionales, creando un camino de licencia financiera diseñado a medida para negocios nativos digitales.
La ambición del stablecoin USD1: expansión acelerada dentro del marco regulatorio
La solicitud de licencia bancaria por parte de World Liberty Financial tiene como objetivo más directo y crucial construir una infraestructura regulatoria indiscutible para su stablecoin USD1. USD1 es una criptomoneda diseñada para estar 1:1 anclada al dólar estadounidense, con una valoración total que ya alcanza aproximadamente 3,3 mil millones de dólares, emergiendo rápidamente en un mercado de stablecoins altamente competitivo. Vitkoff afirmó con orgullo: “El crecimiento de USD1 en su primer año ha superado a cualquier otro stablecoin en la historia.” Los clientes institucionales ya están comenzando a usarla para pagos transfronterizos, liquidaciones y gestión de fondos.
Tras la creación de World Liberty Trust, la fiduciaria será responsable directa de la emisión y redención de USD1. La compañía declaró que esto “permitirá a otros poseedores de stablecoins transferir sus fondos a USD1”. Aunque la frase parece sencilla, en realidad revela una ambición audaz: WLF busca crear un “centro de stablecoins” abierto, atrayendo a usuarios y entidades que actualmente utilizan USDT, USDC y otros stablecoins, y mediante sus servicios de cambio, migrarlos a un ecosistema USD1 más transparente y respaldado por una regulación más sólida. En el contexto de la Ley GENIUS, que impone requisitos más estrictos de reservas y auditorías a los emisores de stablecoins, una entidad emisora con licencia bancaria federal sin duda tiene ventajas significativas en términos de cumplimiento y credibilidad.
Además, la estructura fiduciaria puede resolver eficazmente la segregación de activos de los clientes. El asesor legal principal de WLF, Mike McCain, fue designado como “fiduciario” en la solicitud, y enfatizó: “La supervisión de la OCC sobre actividades fiduciarias tiene más de un siglo de historia. (World Liberty Trust) operará bajo el mismo marco, implementando la segregación de activos, gestión independiente de reservas y revisiones periódicas.” Este compromiso es crucial para atraer a inversores institucionales que buscan seguridad en sus activos. En un contexto donde la transparencia y la seguridad son cada vez más demandadas, poseer una cualificación de custodia y emisión a nivel bancario puede ser un factor diferenciador clave para que USD1 destaque entre otros stablecoins.
Resumen clave de datos de World Liberty Financial y USD1
Afiliación de la empresa: Trump es listado como “cofundador honorario”, y sus tres hijos son cofundadores; parte de la participación está controlada por DT Marks DEFI LLC, controlada por la familia Trump.
Activos principales:
Stablecoin USD1: Valor de mercado aproximadamente 33 mil millones de dólares, 1:1 con el dólar.
Token WLFI: Token negociable, valor de mercado no divulgado.
Ingresos personales de Trump: Según su última declaración financiera (solo para 2024), recibió ingresos personales de 57,3 millones de dólares de WLF.
Progreso en la solicitud de licencia: Presentada ante la OCC para la carta de banco fiduciario nacional, con la intención de crear World Liberty Trust.
Referencias del sector: La OCC ya ha otorgado cartas similares a varias empresas de criptomonedas, incluyendo Circle, Ripple, Fidelity Digital Assets, BitGo y Paxos.
Cambio en el “clima” regulatorio y marco de la Ley GENIUS
La solicitud de World Liberty Financial no es un evento aislado, sino que se produce en un contexto de cambios profundos en el entorno regulatorio de las criptomonedas en EE. UU. El punto de inflexión más destacado ocurrió en enero de 2025, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. En comparación con la cautela o resistencia de la OCC durante la anterior administración, el nuevo director de la OCC, nombrado por Trump, Jonathan Gould, ha dado un giro claro desde su llegada el verano pasado. Solo un mes antes de que WLF presentara su solicitud, la OCC aprobó condicionalmente las solicitudes de cinco empresas de criptomonedas, incluyendo Ripple y BitGo, enviando una señal positiva de apertura regulatoria a nivel federal para los negocios cripto.
Este cambio en la política regulatoria es parte del diseño de la Ley GENIUS, aprobada en julio del año pasado por el Congreso y firmada por Trump. La ley busca fortalecer la regulación de stablecoins y establecer un marco federal básico para estos activos digitales. Aunque los detalles de implementación aún están en desarrollo por parte del Departamento del Tesoro y otras agencias, los principios clave ya están claros: exigir a los emisores de stablecoins mantener reservas de alta calidad y someterse a auditorías y divulgaciones periódicas. WLF también mencionó en su declaración que obtener la licencia de banco fiduciario ayudará a cumplir con la Ley GENIUS. Esto indica que la compañía busca operar bajo un marco federal con mayores restricciones, buscando una “zona de seguridad” regulatoria a largo plazo.
No obstante, aún existen temas pendientes en el marco regulatorio, siendo uno de los más discutidos quién se beneficia y cómo se distribuyen los ingresos generados por las reservas de stablecoins, como las que respalda USD1 (que generalmente son bonos del Tesoro a corto plazo). Este asunto genera controversia y diferentes prácticas en la industria, dado que representa una gran fuente de ingresos potenciales (con un valor de 3,3 mil millones de dólares en USD1, la rentabilidad anual podría alcanzar decenas de millones) y afecta la calificación legal del producto. Este tema será uno de los puntos centrales en la discusión del proyecto de ley de estructura del mercado cripto en el Congreso, con una votación prevista para la próxima semana. La solicitud de WLF sin duda aportará un caso real a esa discusión.
El imperio criptográfico de la familia Trump y su influencia política
World Liberty Financial es solo uno de los proyectos emblemáticos en la vasta estrategia criptográfica de la familia Trump. En el último año, Trump y sus familiares han adoptado las criptomonedas de manera sin precedentes, desde emitir memecoins temáticas, promover tarjetas de transacción digital, hasta lanzar plataformas de finanzas descentralizadas. La propia WLF fue fundada a finales de 2024 por los tres hijos de Trump y los hijos del enviado especial para negociaciones de paz, Steve Vitkoff, con un fuerte tono familiar.
Esta interacción entre negocios y poder político se ha intensificado. Poco antes de regresar a la Casa Blanca, Trump lanzó un memecoin vinculado a él y Melania. Tras su toma de posesión, indultó a varios ejecutivos de criptomonedas que enfrentaban cargos penales y nombró funcionarios favorables a la industria en puestos clave. Estas acciones han creado un entorno político más favorable para el sector cripto. La solicitud de licencia bancaria de WLF puede entenderse como una evolución natural bajo estos “beneficios políticos”. La compañía no solo busca aprovechar su influencia política para obtener oportunidades comerciales, sino también institucionalizar y prolongar esa ventaja mediante la obtención de una licencia federal.
Otro proyecto relacionado es Alt5 Sigma, una empresa de criptomonedas respaldada por la familia Trump y que cotiza en bolsa de forma independiente. El mes pasado, tras una consulta del Financial Times del Reino Unido sobre la falta de licencias de su auditor, Alt5 Sigma despidió a su auditor. En agosto del año pasado, firmó un acuerdo para comprar tokens emitidos por WLF, y Eric Trump se incorporó como observador en su consejo. Estas redes comerciales complejas muestran que los intereses criptográficos de la familia Trump no son un solo proyecto, sino un ecosistema interconectado y de apoyo mutuo. WLF, como la parte más estable en flujo de caja (a través de su negocio de stablecoins) y con mayores requisitos regulatorios, busca establecer una base financiera sólida mediante la obtención de la licencia bancaria.
Impacto potencial y perspectivas del sector: una carrera por la conformidad
Si la OCC aprueba finalmente la solicitud de WLF, su impacto será profundo y multifacético. En primer lugar, potenciará significativamente la competitividad del stablecoin USD1. En un entorno donde la confianza es clave, contar con una licencia bancaria federal otorga una credibilidad que atraerá a usuarios institucionales y a inversores minoristas cautelosos. Esto podría acelerar la consolidación del mercado, obligando a otros emisores de stablecoins, incluidos los líderes actuales, a buscar también reconocimiento regulatorio, desencadenando una “carrera armamentística de cumplimiento”.
En segundo lugar, esto podría difuminar aún más las fronteras entre las finanzas tradicionales y las criptomonedas. La creación de World Liberty Trust sería un puente que facilitaría la entrada de capital regulado en el ecosistema cripto, y también permitiría que los activos digitales nativos sean más aceptados en el mundo convencional. Para toda la industria, sería una señal positiva de que, mediante la adopción de la regulación en lugar de evadirla, las empresas cripto pueden acceder a la corriente principal financiera. La OCC ya ha dado luz verde a varias empresas, y si WLF obtiene la aprobación, consolidará aún más esta tendencia, incentivando a más empresas a buscar permisos federales.
Por último, esto estrechará aún más los lazos entre la política personal de Trump y el sector cripto. La industria puede convertirse en una fuente importante de apoyo electoral y financiamiento, como lo evidencian los 57,3 millones de dólares en ingresos personales reportados por Trump. Las políticas que adopte influirán en la dirección de la innovación en EE. UU. y en la percepción global del país en materia de cripto. Esta profunda integración trae oportunidades, pero también riesgos: cualquier volatilidad del mercado o problema de cumplimiento en empresas relacionadas puede traducirse en riesgos políticos directos. De cualquier modo, la solicitud de licencia bancaria de WLF ya ha entrelazado las ambiciones comerciales de una familia, la evolución regulatoria del sector y la política nacional en un escenario que atrae la atención mundial.
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La familia Trump amplía su imperio criptográfico: World Liberty Financial solicita licencia bancaria nacional en busca de la hegemonía de las stablecoins
Por la familia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con un apoyo profundo a la empresa de criptomonedas World Liberty Financial, se ha presentado oficialmente la solicitud de licencia bancaria nacional ante la Oficina del Control de la Moneda (OCC), con el objetivo de establecer “World Liberty Trust” para unificar la emisión, custodia y cambio de su stablecoin USD1.
Si se aprueba, esto representará una penetración clave en el núcleo del sistema financiero tradicional por parte del rápido crecimiento del mapa criptográfico de la familia Trump, cuyo stablecoin USD1 ha alcanzado una valoración de aproximadamente 3,000 millones de dólares. La solicitud se realiza tras la toma de posesión del nuevo director de la OCC, nombrado por la administración Trump, y la firma de la Ley GENIUS, marcando un cambio significativo en la política regulatoria de criptomonedas en EE. UU. y allanando el camino para que otras empresas de criptomonedas obtengan licencias federales.
Actualización estratégica: de empresa de criptomonedas a banco autorizado federalmente
Recientemente, la intersección entre la industria de criptomonedas y la política en Washington ha vuelto a ser foco de atención. World Liberty Financial anunció oficialmente que ha presentado una solicitud ante la Oficina de Supervisión Financiera del Departamento del Tesoro de EE. UU. para una carta de banco fiduciario nacional. Esto no es una simple expansión comercial, sino un intento de cambiar fundamentalmente el marco regulatorio y el alcance de sus operaciones. Según la visión de la compañía, si la solicitud es aprobada, se creará una nueva entidad llamada World Liberty Trust. Esta entidad funcionará como una plataforma altamente regulada y unificada, integrando las operaciones que actualmente podrían estar dispersas bajo diferentes licencias estatales —especialmente la emisión y custodia de su stablecoin insignia USD1— en un solo sistema.
Para WLF, obtener la licencia de banco fiduciario nacional tiene un valor central en la “regulación única” y la “validez a nivel nacional”. El cofundador de la empresa, Zack Vitkoff, afirmó sin rodeos que la carta de banco fiduciario permitirá a la compañía “integrar la emisión, custodia y cambio en un solo producto completo, ofrecido bajo una entidad altamente regulada”. Esto significa que WLF podrá evitar la tediosa y costosa tarea de solicitar licencias de transferencia de dinero en cada uno de los 50 estados, y en su lugar, aceptar la supervisión federal de la OCC, mejorando significativamente la eficiencia operativa y la certeza regulatoria. Este movimiento también apunta claramente a atender a clientes institucionales más amplios, incluyendo principales exchanges centralizados (CEX), creadores de mercado y fondos de inversión, ofreciéndoles una solución integral de stablecoins.
Es importante destacar que la estructura de banco fiduciario tiene límites específicos en sus operaciones. A diferencia de un banco comercial convencional, no puede otorgar préstamos ni captar depósitos del público. Su función principal es la custodia de activos, gestión de fideicomisos y servicios de emisión específicos. Este es precisamente el enfoque de negocio que WLF planea: centrarse en activos digitales, especialmente en la emisión y custodia segura de stablecoins. Con esta estructura, WLF puede operar bajo un marco regulatorio estricto, evitando los requisitos de capital y riesgos de liquidez asociados a los bancos comerciales tradicionales, creando un camino de licencia financiera diseñado a medida para negocios nativos digitales.
La ambición del stablecoin USD1: expansión acelerada dentro del marco regulatorio
La solicitud de licencia bancaria por parte de World Liberty Financial tiene como objetivo más directo y crucial construir una infraestructura regulatoria indiscutible para su stablecoin USD1. USD1 es una criptomoneda diseñada para estar 1:1 anclada al dólar estadounidense, con una valoración total que ya alcanza aproximadamente 3,3 mil millones de dólares, emergiendo rápidamente en un mercado de stablecoins altamente competitivo. Vitkoff afirmó con orgullo: “El crecimiento de USD1 en su primer año ha superado a cualquier otro stablecoin en la historia.” Los clientes institucionales ya están comenzando a usarla para pagos transfronterizos, liquidaciones y gestión de fondos.
Tras la creación de World Liberty Trust, la fiduciaria será responsable directa de la emisión y redención de USD1. La compañía declaró que esto “permitirá a otros poseedores de stablecoins transferir sus fondos a USD1”. Aunque la frase parece sencilla, en realidad revela una ambición audaz: WLF busca crear un “centro de stablecoins” abierto, atrayendo a usuarios y entidades que actualmente utilizan USDT, USDC y otros stablecoins, y mediante sus servicios de cambio, migrarlos a un ecosistema USD1 más transparente y respaldado por una regulación más sólida. En el contexto de la Ley GENIUS, que impone requisitos más estrictos de reservas y auditorías a los emisores de stablecoins, una entidad emisora con licencia bancaria federal sin duda tiene ventajas significativas en términos de cumplimiento y credibilidad.
Además, la estructura fiduciaria puede resolver eficazmente la segregación de activos de los clientes. El asesor legal principal de WLF, Mike McCain, fue designado como “fiduciario” en la solicitud, y enfatizó: “La supervisión de la OCC sobre actividades fiduciarias tiene más de un siglo de historia. (World Liberty Trust) operará bajo el mismo marco, implementando la segregación de activos, gestión independiente de reservas y revisiones periódicas.” Este compromiso es crucial para atraer a inversores institucionales que buscan seguridad en sus activos. En un contexto donde la transparencia y la seguridad son cada vez más demandadas, poseer una cualificación de custodia y emisión a nivel bancario puede ser un factor diferenciador clave para que USD1 destaque entre otros stablecoins.
Resumen clave de datos de World Liberty Financial y USD1
Afiliación de la empresa: Trump es listado como “cofundador honorario”, y sus tres hijos son cofundadores; parte de la participación está controlada por DT Marks DEFI LLC, controlada por la familia Trump.
Activos principales:
Ingresos personales de Trump: Según su última declaración financiera (solo para 2024), recibió ingresos personales de 57,3 millones de dólares de WLF.
Progreso en la solicitud de licencia: Presentada ante la OCC para la carta de banco fiduciario nacional, con la intención de crear World Liberty Trust.
Referencias del sector: La OCC ya ha otorgado cartas similares a varias empresas de criptomonedas, incluyendo Circle, Ripple, Fidelity Digital Assets, BitGo y Paxos.
Cambio en el “clima” regulatorio y marco de la Ley GENIUS
La solicitud de World Liberty Financial no es un evento aislado, sino que se produce en un contexto de cambios profundos en el entorno regulatorio de las criptomonedas en EE. UU. El punto de inflexión más destacado ocurrió en enero de 2025, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. En comparación con la cautela o resistencia de la OCC durante la anterior administración, el nuevo director de la OCC, nombrado por Trump, Jonathan Gould, ha dado un giro claro desde su llegada el verano pasado. Solo un mes antes de que WLF presentara su solicitud, la OCC aprobó condicionalmente las solicitudes de cinco empresas de criptomonedas, incluyendo Ripple y BitGo, enviando una señal positiva de apertura regulatoria a nivel federal para los negocios cripto.
Este cambio en la política regulatoria es parte del diseño de la Ley GENIUS, aprobada en julio del año pasado por el Congreso y firmada por Trump. La ley busca fortalecer la regulación de stablecoins y establecer un marco federal básico para estos activos digitales. Aunque los detalles de implementación aún están en desarrollo por parte del Departamento del Tesoro y otras agencias, los principios clave ya están claros: exigir a los emisores de stablecoins mantener reservas de alta calidad y someterse a auditorías y divulgaciones periódicas. WLF también mencionó en su declaración que obtener la licencia de banco fiduciario ayudará a cumplir con la Ley GENIUS. Esto indica que la compañía busca operar bajo un marco federal con mayores restricciones, buscando una “zona de seguridad” regulatoria a largo plazo.
No obstante, aún existen temas pendientes en el marco regulatorio, siendo uno de los más discutidos quién se beneficia y cómo se distribuyen los ingresos generados por las reservas de stablecoins, como las que respalda USD1 (que generalmente son bonos del Tesoro a corto plazo). Este asunto genera controversia y diferentes prácticas en la industria, dado que representa una gran fuente de ingresos potenciales (con un valor de 3,3 mil millones de dólares en USD1, la rentabilidad anual podría alcanzar decenas de millones) y afecta la calificación legal del producto. Este tema será uno de los puntos centrales en la discusión del proyecto de ley de estructura del mercado cripto en el Congreso, con una votación prevista para la próxima semana. La solicitud de WLF sin duda aportará un caso real a esa discusión.
El imperio criptográfico de la familia Trump y su influencia política
World Liberty Financial es solo uno de los proyectos emblemáticos en la vasta estrategia criptográfica de la familia Trump. En el último año, Trump y sus familiares han adoptado las criptomonedas de manera sin precedentes, desde emitir memecoins temáticas, promover tarjetas de transacción digital, hasta lanzar plataformas de finanzas descentralizadas. La propia WLF fue fundada a finales de 2024 por los tres hijos de Trump y los hijos del enviado especial para negociaciones de paz, Steve Vitkoff, con un fuerte tono familiar.
Esta interacción entre negocios y poder político se ha intensificado. Poco antes de regresar a la Casa Blanca, Trump lanzó un memecoin vinculado a él y Melania. Tras su toma de posesión, indultó a varios ejecutivos de criptomonedas que enfrentaban cargos penales y nombró funcionarios favorables a la industria en puestos clave. Estas acciones han creado un entorno político más favorable para el sector cripto. La solicitud de licencia bancaria de WLF puede entenderse como una evolución natural bajo estos “beneficios políticos”. La compañía no solo busca aprovechar su influencia política para obtener oportunidades comerciales, sino también institucionalizar y prolongar esa ventaja mediante la obtención de una licencia federal.
Otro proyecto relacionado es Alt5 Sigma, una empresa de criptomonedas respaldada por la familia Trump y que cotiza en bolsa de forma independiente. El mes pasado, tras una consulta del Financial Times del Reino Unido sobre la falta de licencias de su auditor, Alt5 Sigma despidió a su auditor. En agosto del año pasado, firmó un acuerdo para comprar tokens emitidos por WLF, y Eric Trump se incorporó como observador en su consejo. Estas redes comerciales complejas muestran que los intereses criptográficos de la familia Trump no son un solo proyecto, sino un ecosistema interconectado y de apoyo mutuo. WLF, como la parte más estable en flujo de caja (a través de su negocio de stablecoins) y con mayores requisitos regulatorios, busca establecer una base financiera sólida mediante la obtención de la licencia bancaria.
Impacto potencial y perspectivas del sector: una carrera por la conformidad
Si la OCC aprueba finalmente la solicitud de WLF, su impacto será profundo y multifacético. En primer lugar, potenciará significativamente la competitividad del stablecoin USD1. En un entorno donde la confianza es clave, contar con una licencia bancaria federal otorga una credibilidad que atraerá a usuarios institucionales y a inversores minoristas cautelosos. Esto podría acelerar la consolidación del mercado, obligando a otros emisores de stablecoins, incluidos los líderes actuales, a buscar también reconocimiento regulatorio, desencadenando una “carrera armamentística de cumplimiento”.
En segundo lugar, esto podría difuminar aún más las fronteras entre las finanzas tradicionales y las criptomonedas. La creación de World Liberty Trust sería un puente que facilitaría la entrada de capital regulado en el ecosistema cripto, y también permitiría que los activos digitales nativos sean más aceptados en el mundo convencional. Para toda la industria, sería una señal positiva de que, mediante la adopción de la regulación en lugar de evadirla, las empresas cripto pueden acceder a la corriente principal financiera. La OCC ya ha dado luz verde a varias empresas, y si WLF obtiene la aprobación, consolidará aún más esta tendencia, incentivando a más empresas a buscar permisos federales.
Por último, esto estrechará aún más los lazos entre la política personal de Trump y el sector cripto. La industria puede convertirse en una fuente importante de apoyo electoral y financiamiento, como lo evidencian los 57,3 millones de dólares en ingresos personales reportados por Trump. Las políticas que adopte influirán en la dirección de la innovación en EE. UU. y en la percepción global del país en materia de cripto. Esta profunda integración trae oportunidades, pero también riesgos: cualquier volatilidad del mercado o problema de cumplimiento en empresas relacionadas puede traducirse en riesgos políticos directos. De cualquier modo, la solicitud de licencia bancaria de WLF ya ha entrelazado las ambiciones comerciales de una familia, la evolución regulatoria del sector y la política nacional en un escenario que atrae la atención mundial.