El viaje al espacio requiere una planificación precisa y mucho más tiempo del que una persona promedio imagina. Mientras que el viaje a la Luna dura desde horas hasta meses, el viaje a Marte es aún más largo y complejo. Ambos destinos representan objetivos clave para el futuro de la exploración humana del espacio, pero su logro requiere que se superen numerosos desafíos técnicos, logísticos y humanos. La exploración de Marte, en particular, implica no solo llegar allí, sino también establecer una presencia sostenible, con misiones que puedan durar años y que permitan a los humanos vivir y trabajar en el planeta rojo. Además, la tecnología necesaria para soportar la vida en condiciones tan extremas todavía está en desarrollo, y la planificación a largo plazo es esencial para garantizar la seguridad y el éxito de estas misiones. La cooperación internacional y la inversión en innovación serán fundamentales para convertir estos sueños en realidad y abrir nuevas fronteras para la humanidad.