Nio, el fabricante chino de vehículos eléctricos, se ha posicionado como una historia de crecimiento que vale la pena seguir de cara a 2026. La trayectoria de rendimiento de la compañía durante los últimos meses de 2025 sugiere que un impulso sostenido es definitivamente alcanzable y, probablemente, inevitable dado el liderazgo claro de la dirección.