Estados Unidos, la Unión Europea y Japón están gestando un acuerdo de cooperación estratégica, que planean firmar en 30 días, para fortalecer la protección de la cadena de suministro de minerales clave, reflejando la importancia global de la seguridad de la cadena de suministro, con el objetivo de mejorar la resiliencia en las etapas de adquisición, fundición y procesamiento, y reducir la dependencia de un solo país.